Triple crimen de Dos Hermanas La madre del Pollino niega su implicación y pide ser absuelta

  • Al igual que otros procesados, quiere conocer el nombre de los testigos protegidos

  • Está acusada de limpiar la vivienda y ayudar a ocultar los cuerpos

Dos acusados en el triple crimen son trasladados al juzgado Dos acusados en el triple crimen son trasladados al juzgado

Dos acusados en el triple crimen son trasladados al juzgado / Juan Carlos Vázquez

La abogada de Joaquina H.J., madre del Pollino acusada como “conocedora y colaboradora” en todo lo referente al triple crimen de Dos Hermanas, en el que fue asesinada una niña de seis años, dice en su escrito de defensa que no es autora de ninguno de los delitos y que procede su absolución.

Al igual que la defensa de su hijo y del Tapita, la letrada de Joaquina cree necesario conocer la identidad de los cinco testigos protegidos que van a declarar en el juicio con jurado que se celebrará este otoño.

La comparecencia de esos testigos protegidos “se configura como una prueba fundamental para la imputación de los acusados, y es necesario que conozcamos esos datos para poder ver si existe alguna tacha hacia los mismos de cualquier tipo”, dice el escrito al que ha tenido acceso este periódico.

“Para ver si son o no parciales debemos conocer su identidad, pues si existiera o se pudiera acreditar alguna animadversión previa o algún interés en la condena de mi mandante, dichos testimonios carecería de validez”, afirma en una petición que también han hecho su hijo, el Pollino, y el monitor de artes marciales David H.P., alias Tapita.

Para Joaquina, la Fiscalía de Sevilla pide tres condenas de dos años y medio de cárcel por otros tantos delitos de encubrimiento pero la acusación particular solicita para ella y los otros seis procesados tres condenas de prisión permanente y otros 25 años de cárcel.

Sostiene la Fiscalía que esta mujer tuvo conocimiento de que los acusados habían secuestrado a Yilmaz Giraz, a su esposa Sandra Capitán y a la hija de esta, de seis años,  que “los habían golpeado de manera brutal y les habían dado muerte”.

A pesar de ello, Joaquina “se prestó a ayudarles a ocultar los cuerpos y deshacerse de los objetos y efectos utilizados”.

Al día siguiente de los crímenes ocurridos el 16 de septiembre de 2017, cuando llegaron los trabajadores de una cementera para tapar la fosa séptica donde  estaban los cadáveres, Joaquina “ya se encontraba allí dispuesta a prestar la ayuda necesaria para aquella finalidad” y mientras rellenaban la fosa,  la madre del Pollino distrajo a los trabajadores de la hormigonera, “llegando incluso a ofrecerles café”.

La acusación particular que ejerce la hija del ciudadano turco incluye a Joaquina como autora de todos los delitos y pide para ella, así como para los restantes seis acusados, tres condenas de prisión permanente por otros tantos delitos de asesinato, junto a 25 años de cárcel por pertenencia a organización criminal, secuestro y tenencia ilícita de armas y una indemnización de 200.000 euros.

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