El Ronquillo

La acusación alega que los promotores se quedaron con 1,6 millones de los compradores de los pisos

  • Los constructores de esta promoción inmobiliaria están siendo juzgados por estafa y apropiación indebida, ademas del responsable de la sucursal bancaria.

Edificio de la Audiencia de Sevilla Edificio de la Audiencia de Sevilla

Edificio de la Audiencia de Sevilla

La acusación particular que ejercen 27 compradores de una promoción de viviendas en El Ronquillo  ha alegado que los constructores juzgados por estafa y apropiación indebida, junto al responsable de una sucursal bancaria, se apropiaron de 1,6 millones aportados por los adquirientes.

Así lo han indicado en su informe final -conjunto de los siete letrados que representan a los 27 demandantes- en el juicio que se celebra en la Sección Cuarta de la Audiencia de Sevilla en el que piden para los tres acusados siete años por estafa y apropiación indebida continuadas.

El fiscal pide tres años de cárcel para los promotores -Cristóbal Llopis y Alfredo Baus- y dos para el director de la sucursal de Caixa Galicia que suscribió el préstamo hipotecario -Pedro González-, inicialmente de un millón de euros para la compra del suelo y que posteriormente fue aumentado a más de 5 millones, lo que incrementó la carga hipotecaria de los compradores sin decírselo.

Las acusaciones particulares consideran acreditado que los promotores gastaron 1.620.547 euros de las cantidades entregadas a por los compradores "sin destino justificado" como pagos en joyería, cheques sin nombre, hasta 570.000 euros extraídos en efectivo, además de transferencias a sus cuentas particulares.

Ello supone un delito de apropiación indebida siendo "testigo" el director de la sucursal de que se sacaba dinero de la cuenta donde lo entregaban los compradores "sin criterio alguno" y que se destinó a pagar intereses sin que finalmente se acabaran las obras y "Caixa Galicia se quedó con 45 viviendas por 5 mllones cuando ellos mismos las tenian tasadas en 8 millones", pisos que subastó.

En cuanto al delito de estafa, para las acusaciones particulares no está sólo en el incremento de la carga hipotecaria a los compradores "con ánimo defraudatorio" sino en "aparentar poseer un préstamo hipotecario con el aval de una entidad".

La acusación particular ha criticado que la defensa del director de la sucursal pretenda que "su responsabilidad se diluya" en organismos y comisiones internas de la entidad cuando "todos los trabajadores de Caixa Galicia eran conocedores" y "sin ningún tipo de escrúpulos para cobrar sus comisiones e intereses se plegaron a las condiciones de los promotores" aumentando el crédito, sabiendo que ello repercutiría en los compradores.

Indicios probatorios

Por contra, tanto la defensa de González como de Caixa Galicia -responsable civil subsidiaria- han alegado que "no existe ningún indicio probatorio" que sostenga la acusación contra éste, pues ningún comprador ha dicho conocerlo o haber tenido trato con él salvo uno que "es compañero de una letrada de la acusación y no supo recordar en qué negociación participó", ha subrayado el letrado del banquero, Carlos Carmona.

Han subrayado que González se limitó a abrir la cuenta que le indicaron desde la Dirección Territorial y a conceder el préstamo, luego novado así como repartida su carga, en función de los informes de la comisión de riesgos de la entidad, pese a lo cual ninguno de los resposables de esos órganos está acusado en el proceso porque se archivó la causa contra ellos en la instrucción.

Para el abogado de Caixa Galicia, la absolución de González "necesariamente conlleva" eliminar la responsabilidad civil de la entidad n virtud de su conducta, unas reclamaciones que se podían haber exigido a la entidad que avaló las operaciones de forma paralela a la vía penal y que en muchos casos ha prescrito.

Queda por informar la defensa de los dos promotores, que se ha pospuesto por un problema de salud de su abogado

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