Artes escénicas El fructífero encuentro entre Léonide Massine y el bailaor sevillano Félix Fernández

  • Estévez / Paños, compañía merecedora este año del Premio Nacional de Danza, estrenan el próximo viernes su última creación en el Gran Teatro de Córdoba, en el ámbito del XXII Concurso Nacional de Arte Flamenco

Rafael Estévez y Valeriano Paños encarnan al Empresario Diaghilev y a Massine respectivamente. Rafael Estévez y Valeriano Paños encarnan al Empresario Diaghilev y a Massine respectivamente.

Rafael Estévez y Valeriano Paños encarnan al Empresario Diaghilev y a Massine respectivamente. / Juan Carlos Muñoz

Estévez / Paños y Cía. (en principio llamada Dospormedio) nació en 2001, cuando el bailaor onubense Rafael Estévez y el bailarín cordobés Valeriano Paños decidieron aliarse en busca de una identidad creativa en la que se conjugaran la danza española y el flamenco con las formas de expresión más contemporáneas.

Desde entonces, además de dirigir y coreografiar para decenas de artistas, la compañía no ha parado de crear, trabajando siempre como les gusta y con quien les gusta, a pesar de los pocos apoyos económicos con que ha contado, en proyectos a veces de gran envergadura como Sonata, Flamenco XXI: ópera, café y puro, La Consagración (Giraldillo a la Mejor Coreografía en la XVII Bienal), Romances, Bailables y otros muchos.

Ahora, en el momento más maduro de su carrera, y casi un año después de haber cerrado su etapa al frente del Ballet Flamenco de Andalucía, la compañía reanuda su actividad y estrena en el Gran Teatro de Códoba su último trabajo, El sombrero. El pasado octubre, Estévez y Paños recibían el Premio Nacional de Danza en la categoría de creación, según el jurado “por su labor de abrir nuevos lenguajes y por su investigación de la danza española, flamenco y contemporáneo, desde la tradición a la vanguardia, logrando originales resultados de una danza de hoy".

Un premio, afirma Estévez, “que nos ha hecho muy felices por el reconocimiento a nuestros 20 años de trabajo, por el respeto y el cariño recibido de tantos compañeros y maestros y, también, por qué no decirlo, por su dotación económica ya que la producción que estrenamos es grande –somos 11 personas en escena- y aunque contamos con el apoyo de la Comunidad de Madrid y la ayuda de GNP Producciones y de la Fundación Cristina Heeren, que nos ha cedido un espacio para ensayar, sin ese dinero hubiéramos tenido que hipotecarnos hasta las cejas. Y es que, como andaluces nos encantaría seguir viviendo y creando en Andalucía y apostando por una juventud que sólo necesita oportunidades, pero si no contamos ni siquiera con un espacio de residencia tendremos que marcharnos”.

El sombrero aparece justo cuando se celebra el centenario del estreno, en el Teatro Alhambra de Londres, de la obra de Manuel de Falla El tricornio (más conocida como El sombrero de tres picos) por parte de los Ballets Rusos, con decorados y figurines de Picasso. Un acontecimiento que dio origen a la leyenda de Félix “El Loco”, un bailaor sevillano de tablao que la compañía rusa tuvo en nómina durante casi dos años y que, según se cuenta, al ver en Londres que no iba a hacer el papel de Molinero, se encerró en la Iglesia de San Martin in the Fields y estuvo durante horas bailando desnudo hasta que la policía lo encerró en un manicomio donde moriría 40 años más tarde.

Hace cien años que los Ballets Rusos estrenaron 'El tricornio' de Falla con los decorados y figurines de Pablo Picasso

Ya el Ballet Nacional de España afrontó esta historia en su montaje El Loco, que dirigiera Francisco López con coreografía de Javier Latorre. El sombrero, sin embargo, “no pretende contar una historia real, ni la biografía de Félix Fernández, al que nosotros no consideramos loco sino una persona muy frágil y muy joven (tendría poco más de 20 años) que se vio de pronto fuera de su entorno, alternando en las más altas esferas sin hablar ningún idioma... Además de que habría que preguntarse qué se entendía por loco en 1919. Nuestra obra es sólo una fantasía coral inspirada en el largo proceso de creación de El tricornio. Por eso, aunque hay personajes como Félix (Alberto Sellés), Diaghilev (Estévez), Massine (Paños), Tamara Karsavina o el propio Falla, todos entramos y salimos de ellos como si fuera un ensayo, dejando las puertas abiertas a otras posibilidades e interpretaciones”, dice Valeriano, autor de casi todas las coreografías de la pieza.

A pesar de estas palabras, todos saben que estos dos creadores no dan puntada sin hilo y que Rafael Estévez, investigador nato, ha llevado a cabo un estudio exhaustivo del proceso, desde que los Ballets Rusos, con el empresario Diaghilev a la cabeza y Léonide Massine como coreógrafo y primer bailarín, entraron en España por Cádiz (donde admiraron a artistas como La Niña de los Peines,  Escacena o el Niño Medina) hasta el estreno de la obra en Londres. Especialmente del periodo en que, junto a Manuel de Falla y a Félix, recorrieron algunas ciudades españolas –Barcelona, Salamanca, Madrid Toledo, Sevilla, Córdoba, Granada…- recogiendo bailes folklóricos para su trabajo.

Un viaje que Estévez y Paños han emulado, periplo londinense incluido, para tratar de comprender, no solo la gestación de la obra de Falla sino el germen de la danza estilizada. Porque, como ambos afirman, “junto con la figura de Antonia Mercé, La Argentina, el origen de la danza española estilizada se encuentra también en ese encuentro entre Massine y Félix Fernández, o lo que es lo mismo, entre la técnica clásica y el flamenco”.

La compañía en uno de los últimos ensayos de la pieza. La compañía en uno de los últimos ensayos de la pieza.

La compañía en uno de los últimos ensayos de la pieza. / Juan Carlos Muñoz

Historias aparte, El sombrero posee sin duda el sello de la compañía, es decir, una fisicidad llevada al extremo y muchísima danza: flamenca, neoclásica, contemporánea... así como la reconstrucción de algunos bailes de la época, como el Olé de la Curra o la célebre farruca del Molinero que aquí bailan prácticamente todos y en muchas de sus modalidades, desde la más primitiva (reconstruida gracias al testimonio del Maestro Otero) hasta la más actual. Con ellos, en escena, estarán Macarena López, Sara Jiménez, Carmen Muñoz, Nadia González, Iván Orellana, Jesús Perona y Alberto Sellés, el joven bailaor gaditano que, como Félix, tendrá que asumir nuevas y difíciles tesituras. La guitarra de Dani de Morón y la voz de Vicente Gelo los acompañarán la parte más flamenca mientras que el resto de la música, salvo algunas composiciones clásicas, entre ellas dos de Manuel de Falla, está firmada por Luis Gustavo Prado.

El sombrero estará el próximo viernes 15, a las 20:30 en el Gran Teatro de Córdoba y, próximamente, podrán verlo también en el estival de Jerez.

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