Maneras de conservar el asombro

La Casa de la Provincia acoge exposiciones de Manuel Ortiz, que reúne sus dibujos de viajes, y José Luis Ágreda, que reinterpreta a sus personajes favoritos del mundo del cómic

Maneras de conservar el asombro
Maneras de conservar el asombro
Braulio Ortiz Sevilla

29 de diciembre 2015 - 05:00

Hay maneras de combatir la fugacidad con la que pasa el tiempo, de conservar el asombro de un momento que de otro modo estaría condenado a olvidarse. Los románticos hicieron de la literatura de viajes, del dibujo de las ciudades y la naturaleza, formas de rebelarse contra el olvido. Describir, trazar, un paisaje posibilitaba que el deslumbramiento de lo observado dejara de ser efímero. No sólo eso: el viajero encontraba en el otro, en lo diverso, un medio para conocerse mejor a sí mismo, para ensanchar, enriquecer, los límites de la propia individualidad.

Adscribiéndose a ese linaje de hombres atraídos por los prodigios del mundo, el pintor e ilustrador Manuel Ortiz (Sevilla, 1962) ha ido registrando en sus desplazamientos, a través de bocetos, acuarelas y aguadas, los escenarios que iba visitando. "Una experiencia se te queda más grabada en la memoria si haces un ejercicio de concentración, y el dibujo lo es", explica el creador, interesado no sólo en la "fijación de esa memoria, sino también en la práctica artística de interpretar el modelo que tienes ante ti". De Bóreas a Céfiro, dibujos de Manuel Ortiz muestra en la Sala Murube de la Casa de la Provincia, donde se puede ver hasta el 10 de enero, un conjunto de piezas en las que se suceden los enclaves que ha explorado en los últimos años. Ortiz realizaba esos dibujos sin pretensión de compartirlos con el público, pero fue el consejo de su amigo Alberto Marina el que le hizo sopesar agruparlos en una exposición.

El título de la cita remite al dios del viento del norte que traía el invierno y al dios del oeste porque entre estas coordenadas se mueve el recorrido que plantea el dibujante. De Noruega son las ilustraciones más antiguas, fechadas en 2007, un país del que le sedujeron "esas iglesias de madera, algunas de ellas antiquísimas, construcciones muy espectaculares ajenas a nuestros cánones arquitectónicos". Las obras más recientes, de 2014, reproducen los impresionantes parajes de Arizona, con el Gran Cañón como lugar emblemático, y algunas escenas neoyorquinas.

Con una mirada "siempre limpia, curiosa y un punto triste", en palabras del poeta José Daniel M. Serrallé, con "refinada elegancia, cálida y a la vez algo distante, presa quizá de un pudor antiguo", Ortiz plasma la impresión que le causaron otros destinos como Sicilia, "que pese a su cercanía contiene muchos elementos que sorprenden", o la India, "el viaje más apasionante que he hecho en mi vida". Irlanda, Austria y Polonia son otras paradas de este singular cuaderno de viajes en el que conviven "siluetas de altos árboles y montes, caminos y carreteras quién sabe hacia dónde, columnas y estatuas, los espejos tendidos de este lago o aquel río", de nuevo en la descripción de Serrallé, con referencias culturales como El gatopardo, la Odisea y Cavalleria Rusticana: la literatura y la música ensanchan también el alma de ese caminante.

Junto a la muestra de Ortiz, la Casa de la Provincia se acerca en otra de las salas a la obra de otro creador sevillano, el dibujante e historietista José Luis Ágreda, que reinterpreta en 32 dibujos una serie de personajes de cómic, un homenaje donde conviven figuras arraigadas en la memoria sentimental del artista y otras, igual no tan personales, que por su influencia en el imaginario colectivo no quería dejar pasar. Los Héroes de Ágreda aparecen en tintas planas, en "una versión estilizada, muy en mi línea", con la sofisticación y la economía de medios que le caracteriza. A lo largo de un año, Ágreda fue perfilando a las criaturas más dispares: Rip Kirby, el teniente Blueberry, Jimmy Corrigan, Anacleto, Lucky Luke, Adele Blanc-Sec o Modesty Blaise forman parte de la selección. La muestra incluye unos paneles en los que se detallan informaciones de los personajes y las publicaciones. "Ya que no íbamos a mostrar los personajes originales, queríamos que fuera una exposición didáctica", señala Ágreda. Lo es gracias al trabajo del escritor José María Conget, experto en cómic, que vuelca sus conocimientos sobre la materia, "él aporta su opinión y su experiencia, y lo hace con humor, con mucha humanidad", concluye el ilustrador.

stats