Año Murillo

"Murillo no fue un truhán ni un personaje con pocos escrúpulos"

  • El Arzobispo de Sevilla defiende la faceta religiosa del pintor al presentar el catálogo de la muestra que acoge la Catedral

Monseñor Asenjo y Ana Isabel Gamero entre los profesores de la US Juan Miguel González y Jesús Rojas-Marcos Monseñor Asenjo y Ana Isabel Gamero entre los profesores de la US Juan Miguel González y Jesús Rojas-Marcos

Monseñor Asenjo y Ana Isabel Gamero entre los profesores de la US Juan Miguel González y Jesús Rojas-Marcos / Belén Vargas

El arzobispo de Sevilla, Juan José Asenjo, no está de acuerdo con el afán de laicizar a Murillo que observa y aprovechó la presentación del catálogo de la muestra Murillo, la imagen de la santidad, que ha recibido un millón y medio de visitas en la Catedral, para defender su faceta religiosa además de la artística. “Últimamente hay una intención difusa, no muy concreta, de secularizar al personaje; como si fuera un truhán sólo preocupado por su medro personal, con pocos escrúpulos. He dedicado mucho tiempo a estudiar su fe y estoy seguro de que fue un creador de gran hondura religiosa, convencido de la fuerza evangelizadora de su pintura, además de miembro de cuatro hermandades”, ha afirmado en la Parroquia del Sagrario.

La puesta de largo de este volumen de 400 páginas y 127 ilustraciones, cuya espléndida edición a cargo de Mario González Reina (Coria Gráfica) elogiaron todos los ponentes, sirvió para hacer balance de la repercusión de una muestra que, hasta el próximo 8 de diciembre, musealiza las 16 pinturas de Murillo que conserva la Catedral, entre ellas los ocho tondos con santos vinculados a Sevilla y la Inmaculada de esa Sala Capitular que Asenjo calificó como “la más hermosa de toda la cristiandad”, más dos lienzos procedentes del Palacio Arzobispal.

En sus respectivas intervenciones, tanto la comisaria de la muestra y conservadora de Bienes Muebles de la Catedral, Ana Isabel Gamero, como los autores de la obra, los profesores de la Universidad de Sevilla (US) Juan Miguel González y Jesús Rojas-Marcos, ofrecieron diversas claves de un estudio que además de analizar al detalle las obras expuestas y su vínculo con el templo y la ciudad, incluye los 40 documentos relacionados con Murillo que se exponen en las naves catedralicias y que van rotando trimestralmente para proteger su delicado estado de conservación, “lo que ha animado al público interesado a visitar la muestra más de una vez para atender esos elementos”, reveló Gamero. Entre esos papeles se incluyen el acta matrimonial de Murillo y documentos que acreditan su trabajo como pintor del templo y también como restaurador.

El catálogo, que podrá adquirirse en la Catedral y en la librería del Palacio Arzobispal, se estructura en cuatro partes: La Sevilla del siglo XVII; Murillo, pintor del cielo y de la tierra; La Catedral y Las pinturas. Cuenta con una extensa bibliografía donde se recogen al detalle tanto los títulos clásicos como las nuevas aportaciones al estudio del pintor que han aparecido durante este Año Murillo.

El arzobispo de Sevilla. El arzobispo de Sevilla.

El arzobispo de Sevilla. / Belén Vargas

El volumen también atiende al papel de la catedral como esencia de la Sevilla de la Contrarreforma y explora el origen de las obras, reflejando cuáles le fueron encargadas por el Cabildo -todas las de la Sala Capitular, además de La visión de san Antonio de Padua o El bautismo de Cristo de la Capilla Bautismal, donde fue determinante su amistad con Justino de Neve- y las que el templo recibió como donaciones: San Isidoro de Sevilla, San Leandro, San Fernando, La venerable madre sor Francisca Dorotea, La Virgen con el Niño entregando el rosario a santo Domingo de Guzmán, Fray Juan de Quirós inspirado por la Inmaculada Concepción o el Ángel de la Guarda que se expuso además en la exposición que el Bellas Artes dedicó al ciclo de los Capuchinos. 

La comisaria, Ana Isabel Gamero, recalcó que todos los elementos museográficos, la señalética y la nueva iluminación del templo, además de los materiales pedagógicos -se han repartido ya 10.000 cómics inspirados en la vida de Murillo y 25.000 cuadernos para colorear- incitan a disfrutar de un artista que confería a sus obras una clara intencionalidad didáctica y evangelizadora. Esa voluntad apologética la atestiguaría su compromiso con el dogma de la Pura y Limpia: la Catedral exhibe precisamente la única Inmaculada que se conserva en el lugar para el que la pintó. “Murillo es capaz de tocar el corazón de quienes se acerquen a sus obras sin prejuicios ni corazas”, concluyó Asenjo.

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