ALDO MATA & JOSÉ Mª OYOLA | CRÍTICA La fuerza del talento local

Aldo Mata y José Mª Oyola Aldo Mata y José Mª Oyola

Aldo Mata y José Mª Oyola / Yolanda Sánchez

Dentro de la sorprendente programación de conciertos casi diarios de La Casa de los Pianistas, anoche hubo la posibilidad de escuchar en íntima cercanía a dos profesores recientemente incorporados al Conservatorio Superior de Sevilla y que demostraron ser también dos excelentes solistas que se enfrentaron a un programa de gran intensidad expresiva y de arriesgadas exigencias técnicas.

Aldo Mata lleva la perspectiva historicista al terreno del Romanticismo pleno e incluso hasta mediados del siglo XX con un violonchelo italiano de finales del siglo XVIII, encordado en tripa e interpretado sin pica. Más allá de lo instrumental, ha indagado en las prácticas interpretativas de los tiempos de Brahms y de Prokofiev para acercarse a la manera de articular, de frasear y de moldear el sonido. Así, en la sonata de Brahms pudimos apreciar un notable control del vibrato, usado siempre como nota expresiva; el recurso al rubato siempre medido y puntuales portamentos muy de la época. Junto al piano de pedal muy contenido y articulación muy clara (magnífica la resolución de la fuga del Allegro final en la que se podían distinguir con claridad el sujeto y el contrasujeto) de Oyola, se disfrutó de una versión llena de calidez en el sonido y de sabia dosificación de las tensiones y de los clímax. Ello alcanzó su mayor expresión en su manera de sostener la carga expresiva en el final del último tiempo.

Un sonido más expansivo, con vibrato más generoso, sirvió para una versión muy equilibrada de la sonata de Prokofiev, a veces irónica, a veces romántica, con riqueza de colores y ataques.

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