Cultura

La nostalgia nos desgarró

  • Peter Hook, antiguo bajista de Joy Division y New Order, se sobrepuso la noche del miércoles a los problemas con el sonido y ofreció en 'Nocturama' un concierto de honda pegada sentimental

Peter Hook, durante el concierto en el ciclo 'Nocturama'. Peter Hook, durante el concierto en el ciclo 'Nocturama'.

Peter Hook, durante el concierto en el ciclo 'Nocturama'. / Oscaromi

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Saber que Peter Hook no es el mejor cantante del mundo es un peaje que teníamos pagado de antemano; que dejase de lado el bajo en gran parte del concierto daba igual porque tenía a su lado a Yves Altana, que también lleva en sus genes el sonido de Manchester. Además, Peter le metía unos preciosos efectos de chorus que diferenciaban sus acordes del sonido grave del otro bajista y se convertía en un guitar killer espectacular.

Que los problemas de corriente se ceben principalmente en las mesas de sonido digitales es un fastidio por completo ajeno a la banda y aunque en pleno subidón, tras el arrollador final de Perfect Kiss, la interpretación de Bizarre Love Triangle se convirtiese en un coitus interruptus, el grupo la sacó adelante a la tercera, haciendo de esta canción, que para eso es la más bonita del mundo, la base de otro concierto diferente, mucho más brillante y animoso que el que hasta ahora se había basado en las canciones de Joy Division, que pierden mucho cuando se cambia la pegada punk original por la mediocre voz de Peter Hook en primer plano.

A partir de ahí, el repertorio de New Order puso alas a los brazos y los pies de los espectadores, que no dejaron de agitarse con True Faith, Temptation o Ceremony, para cerrar definitivamente el círculo con la vuelta a Joy Division en una porfía sobre si era más estruendoso el respaldo musical de The Light o la entonación por parte de todos los congregados del estribillo "love, love will tear us apart, again...".

Y es que todos los que nos dimos cita en Nocturama, triplicando la edad media de los que estuvieron una semana antes con Carmen Boza, íbamos a lo mismo: a revivir aquellas canciones, tan hermosas como siniestras, que nos ponían los sentimientos a flor de piel hace años. Y aunque Peter Hook nos dejase desorientados arrancando arriesgadamente con dos perlas tan oscuras e inesperadas como No Love Lost y Digital, los primeros acordes de Isolation fueron un soplo de vida que nos devolvió nuestra perdida juventud.

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