Óscar Lobato y el linaje de Dumas

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El periodista presenta hoy jueves en la Biblioteca Infanta Elena ‘Las lágrimas de Iliria’, una novela que reivindica el entretenimiento que atrapa al lector

El amor a los clásicos

El escritor y periodista Óscar Lobato.
El escritor y periodista Óscar Lobato. / Lourdes de Vicente

20 de junio 2024 - 06:00

Dálibor, un ex militar español de abuelos croatas, cumplimenta uno de esos molestos documentos que se rellenan al entrar en un país. ¿Motivo del viaje?, pregunta el formulario. “Recuperar diamantes valorados en millones de francos suizos, eliminando a quien se oponga”, está tentado de escribir ese hombre, pero sabe que ese arrebato de cinismo dará al traste con los planes. Efectivamente, ese encargo está sobre la mesa: un banquero suizo ha contactado con él para que encuentre Las lágrimas de Iliria, unos diamantes a los que se les había perdido el rastro a principios de los 90, después de que asaltaran un convoy en el que las joyas eran trasladadas a Zagreb. La señal de alarma se ha activado en Bérgamo, donde un misterioso hombre ha acudido a un experto para vender una de las piedras. 

Así arranca Las lágrimas de Iliria, la nueva novela de Óscar Lobato, una obra publicada por la editorial Cazador y que su autor presenta hoy jueves, a las 19:30, en la Biblioteca Infanta Elena de Sevilla. Lobato se embarcó en una compleja investigación periodística que le ocupó seis años, “tirando de unos y otros, yendo a los sitios comprobando si lo que te contaban era cierto...”, recuerda este madrileño que forjó parte de su carrera en los periódicos del Grupo Joly. “A veces ibas a lugares donde te decían que habían pasado cosas y nadie sabía nada de aquello, y cuando te acercabas a un punto creyendo que ibas por algo tangencial te topabas con algo importante para la historia... Escribir fue como montar un puzle de hallazgos casi fortuitos”.

Entre sus tramas, Las lágrimas de Iliria ofrece un apasionante tratado de gemología, y Lobato despliega un asombroso conocimiento de la materia. “El primer sorprendido fui yo, que no tengo diamantes desperdigados por casa [ríe] y no sabía nada del tema. Cuando empecé a hablar con gente de joyerías, con algún lapidario que me explicaba técnicas de corte, tipos de talla, me quedé asombrado. Los diamantes reales tienen más matices y colores que los que ves en las películas, translúcidos y preciosos”, comenta el autor de La fuerza y el viento, que aquí habla de joyas de un valor incalculable que pertenecieron a la Corona española, como El Estanque o la perla La Peregrina, “que se conoce más porque Richard Burton se la regaló a Elizabeth Taylor”. 

Las lágrimas de Iliria tiene las guerras de los Balcanes como trasfondo, un terrible episodio en el que Lobato reivindica el coraje de los militares españoles desplazados a la zona y de las mujeres que padecieron la barbarie. “Yo siempre digo que en las guerras los hombres mueren una vez y las mujeres dos, porque antes de ser asesinadas son sometidas habitualmente a violaciones. Y en esta guerra hubo un especial ensañamiento con ellas”, apunta el narrador, que logró una documentación exhaustiva sobre este conflicto o sobre el modus operandi de un mercenario en la actualidad. “Lo bueno de llevar muchos años en un oficio es que haces contactos, y el tiempo afianza esas relaciones. Igual alguien que conoces siendo un alférez se convierte en un especialista en las operaciones que realiza mi protagonista”. 

Lobato se reconoce en la estirpe de los grandes narradores que publicaban sus ficciones por entregas, y comparte con ellos las virtudes del ritmo y la amenidad. “Una buena novela te aísla, te hace olvidar tus problemas del día a día, pero también”, concluye, “te cuenta algo del mundo que no sabes”.

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