La duración de Sánchez es una de las claves para saber si perjudica a Juan Espadas en su carrera para seguir como alcalde. Si el nuevo presidente del Gobierno se limita a pasar las vacaciones de verano en la Moncloa y convoca elecciones en otoño, creo que no perjudicaría al alcalde de Sevilla, sino que incluso lo beneficiaría. Pero si Pedro Sánchez intenta llegar hasta la primavera del 19, con el apoyo necesario de grupos radicales (que le pedirán algo a cambio, no va a ser por su cara bonita), pues probablemente le perjudique. Cuanto más tiempo pase, más se le puede exigir, en el cumplimiento de todo aquello que le reclamaban a Rajoy. La pelota pasará al tejado del PSOE en asuntos de mucha sensibilidad.

Recordemos algunos ejemplos, que se prestan al efecto boomerang, que es cuando te rebota el ladrillazo que has lanzado tú mismo. En las obras de la línea 3 del Metro, el PSOE ya no podrá poner excusas. En la conexión ferroviaria con el aeropuerto, tampoco. Ni en el desdoble de la carretera de la A-4. Ni en el peaje, si llegan...

El alcalde Espadas pierde la capacidad de reivindicación, el poder de quejarse. Ya no podrá. Gobierna el PSOE en Sevilla y en Andalucía, y ha entrado Pedro Sánchez en la Moncloa. Rajoy era el malo de la película, a esos efectos. Pero lo han echado de la película, y en el the end ha dejado unos buenos datos del paro en mayo. Que se pueden mejorar, o empeorar. Depende.

A Susana Díaz le pasa lo mismo con la financiación. Ahora se verá si Sánchez le concede lo que ella le pedía a Rajoy. Y también se verá si el nivel de exigencia es el mismo, ya que defendía los intereses de todos los andaluces, y no de su partido, según dijo a boca llena un día de Feria, cuando fue a la Moncloa de visita.

Sevilla y Andalucía son muy importantes para el PSOE. De aquí salieron Felipe González y Alfonso Guerra, artífices del éxito del 82. Según las encuestas, Sevilla es la única gran ciudad española en la que puede ganar el PSOE las municipales. En Madrid, Barcelona, Valencia, Bilbao, Zaragoza y Málaga sería raro que lo consiga. Por ello, Sevilla no es un asunto secundario para los socialistas. Y aún menos lo es Andalucía, donde Susana Díaz era clara favorita en las encuestas, siendo también la principal comunidad española donde gobiernan, y con elecciones autonómicas a menos de un año. Por eso, el margen de error que tiene ahora el PSOE es ninguno. Ya sólo dependen de ellos mismos.

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