Lo que cambia en Honduras
Velada en el cine Trajano
Disfrutábamos de una sesión llena de clase y la sesera se iba a medio siglo atrás en un escenario totalmente cambiado y, por supuesto, mejorado. Era en el patio de butacas del cine Trajano hermosamente remozado hasta convertirlo en un patio lleno de luminosidad y encanto. Íbamos de aquellas veladas de cine de Arte y Ensayo para que la memoria cabalgase a través del tiempo hasta darnos con la lección de racial dramatismo de Anna Magnani en la inolvidable Mamma Roma que creó Pier Paolo Pasolini. Y del culto al arte y ensayo se pasó al cine para rijosos con películas calificadas con la X que sustituía a la 3-R como gravemente peligrosa. Y en esas estábamos, ensimismados en el espléndido patio que suple al antiguo patio de butacas y que estaba sirviendo para la puesta en escena de un reconocimiento a la muy taurina Infanta Elena por parte de un grupo de aficionados que sigue de forma incondicional a ese torero de culto que es el sevillanísimo Pablo Aguado. Gran velada por cierto.
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