Vía Augusta
Alberto Grimaldi
Ayesa como síntoma
Ypara que no exista confusión entusiasta ante la falta de alias seré más explícita. Querido Paco León. A ti dirijo esta misiva que en origen es intimista pero que será de opinión pública este fin de semana. La escribo en la intimidad porque quiero decirte algo que te concierne a ti aunque pueda beneficiar, o no, a quien lea este escrito. Querido Paco, he visto tu película y no me he dormido. En mí es un triunfo porque cada vez que consigo echarme en el sofá para ver una película lo hago sólo para conciliar el sueño. Suelo elegir una película de esas que al empezar intuyes de inmediato quién es el asesino por lo que me duermo durante el nudo de la trama y despierto en el desenlace con la satisfacción de haber acertado en mi sospecha. Tu película es un triunfo porque, primero, tuviste la fortuna de que me apeteciera ver una película. Segundo, que fuera de fácil acceso. No soy de las redes, por lo que navegar en internet para capturar una película pirata y verla ante el ordenador no va ni con mi generación ni con mi columna. Las salas de cine las tengo abandonadas porque me estoy quitando de las palomitas. ¡Y mira que me gustaba ir con los amigos a las grandes salas con un cubo lleno de pop corn y remorderlas entre las cavidades de los dientes hasta sentirme más salerosa que un alga marina! Ahora soy más de sofá. Por eso, has tenido la fortuna de que después de cenar en mi casa decidiera buscar en el intrincado servicio del Canal Satélite una película. Y quería ver la tuya.
La suerte quiso que me la sirviera al momento. ¡Benditas todas las coincidencias! Otro de los motivos que sostuvo mi empeño en ver Carmina o revienta es que es una película tuya. Por las promociones he sabido que era tu madre la protagonista, junto a tu hermana (actriz reconocida con razón) y luego he descubierto que, también, ¿tu padre? Al menos es lo que he terminado creyendo después de verla porque no sabes en verdad si es realidad o ficción la historia que cuentas en ella. Tienes mi confianza desde que imitabas a Raquel Revuelta, cuando fuiste el Luisma y porque he coincidido en algún sarao contigo en el que me demostraste que "no eres tonto". Al menos a mí me pareciste un tipo encantador. O me tocó el día o lo eres en verdad. Así que he visto tu película por ti. Un gran mérito que sólo consiguen Susan Sarandon, Morgan Freeman, Meryl Streep o Michel Pfeiffer y para de contar. Tu película es sensacional. Tu madre pa'comersela.Tu hermana pa' comprarle un piso y tu pare', está sembrao. Sólo quiero darte las gracias por haberme provocado la risa y la duda: si es real o ficción. En conclusión "la vida es tan bonita que parece verdad". Enhorabuena por tu arte y sigue así. Un abrazo muy fuerte. Mariló.
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