¡Oh, Fabio!

Luis / Sánchez-Moliní

Historia natural

UNA vez que han comprobado que el meteorito de la crisis no ha acabado con los grandes saurios del bipartidismo, las especies políticas emergentes se están viendo obligadas a buscar nuevas estrategias para sobrevivir y medrar en un medio ambiente confuso y altamente volátil. En este sentido, llama la atención la habilidad de Ciudadanos y la torpeza de Podemos. La formación naranja nos recuerda a la Euglena, un alga famosa entre los biólogos porque es capaz de realizar la fotosíntesis pero, a falta de luz solar, también tiene la habilidad de cazar y devorar a otros seres para seguir en la carrera de la vida. ¿Es la Euglena una planta o un bicho? Como en la política, las fronteras en la naturaleza no son nítidas y se difuminan en desconcertantes zonas intermedias y juegos evolutivos que desbaratan cualquier taxonomía. Para la izquierda, Ciudadanos es el brazo político del Íbex, una reedición del Frente de Juventudes pero con pantalones largos y campamentos mixtos; mientras que, para la derecha, no estamos más que ante una mutación del socialismo para seguir trasmitiendo sus genes a través del tiempo. Al margen de los adjetivos, Albert Rivera está logrando que, pese a sus mediocres resultados en las elecciones del 20-D, Ciudadanos se esté consolidando como un elemento necesario del paisaje político por su capacidad de pacto y de síntesis entre la vieja y la nueva política.

Por contra, Podemos parece haber confiado toda su estrategia evolutiva -y por tanto de supervivencia- a una sola carta: la de un entorno social y políticamente degradado en el que cale permanentemente su discurso radicalizado. Si le sale bien la jugada quizás tome la Zarzuela, pero si no es así repetirán la historia de los trilobites, la especie más multitudinaria de los mares cámbricos que acabó siendo un mero recuerdo fósil. Según se desprende de las últimas informaciones, Podemos es ya víctima de sus propias contradicciones, lo cual no es extraño en un partido en el que se aprietan socialdemócratas 3.0, anticapitalistas furibundos, teóricos de la revolución, profesionales pauperizados y activistas reciclados de las más variopintas tribus de la selva izquierdista. Si nos viésemos obligados a apostar, lo haríamos por Ciudadanos. En política, como en la naturaleza, la capacidad de adaptación a diferentes nichos es fundamental para la supervivencia.

Tags

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios