La aldaba

Carlos Navarro Antolín

cnavarro@diariodesevilla.es

Más Juanma, más Vélez y más curia en Sevilla

Casualidades o causalidades de la actualidad. Andalucía, el Consejo y el arzobispo apuestan por la continuidad reforzada

El Papa, monseñor Saiz y Teodoro León, en un viaje reciente a Roma

El Papa, monseñor Saiz y Teodoro León, en un viaje reciente a Roma / M. G. (Roma)

En menos de dos semanas hemos asistido a las elecciones en Andalucía y en el Consejo de Cofradías. Y también a la primera hornada de nombramientos en la curia tras la llegada del arzobispo feliz, monseñor Saiz, el catalán nacido en la provincia de Cuenca. En los tres casos, qué casualidad o qué causalidad, se ha optado por una continuidad reforzada. De los andaluces están ustedes hartos de análisis a estas alturas del calendario. Ahora falta conocer la composición del Gobierno, para el que se busca la cuota de cateto. Dicho sea en el mejor sentido del término. No sean malpensados. Entre tecnócratas siempre es bueno que haya un cateto. Es necesario. ¿No están las cuotas por sexo y por provincias? Pues ya verán como es bueno que haya uno o dos catetos que, al final, son los que más ayudan al presidente. Si Andalucía ha optado por más Juanma, como si le hubiera birlado el título a una de esas marcas blancas de Podemos, en el Consejo de Cofradías han apostado por más Vélez.

¿Y el arzobispo? Pues más Asenjo. Sin complejos, con las ideas claras y con el paso medido. Saiz ha dejado a los dos principales cargos de la curia anterior. ¿No se quedó el Papa con el mismo secretario que Ratzinger, ese cura conocido como el atleta de Dios que se harta de recibir piropos en la Plaza de San Pedro? Pues don José Ángel ha nombrado a los que ya puso monseñor Asenjo en julio 2010. Más Teodoro León, el cura, no el periodista. Y más Isacio Siguero, el hijo sacerdote, no el prestigioso oftalmólogo. Pues me parece muy bien todo, sobre todo lo de la curia. No debería ser tan raro, pero lo es. Todos hubiéramos visto la mar de bien que el arzobispo promocionara a colaboradores nuevos. Que toreara con cuadrilla propia tras un año completo en la ciudad viendo, leyendo y oyendo. La de cosas que habrá tenido que oír... Pues no. Deja a los dos principales cargos. Y a casi todos los demás. Que sigan. Don Teodoro ha contado ya con la confianza de tres arzobispos para altas responsabilidades, porque don Carlos lo nombró canónigo y capellán real.

Pocos políticos pueden presumir de haber contado con la confianza de tres gobiernos. Acaso Eduardo Serra, que fue alto cargo del Estado de la UCD y del PSOE y posteriormente ministro con el PP. A veces las cosas pasan, como decía aquél. Algo tendrá el agua cuando la bendicen, nunca mejor dicho. Y además, don Teodoro sigue con la delegación para las causas de los santos, que es en la que verdaderamente hay que ayudarle, porque ya lo dice uno muy observador. “Complicado eso de buscar santos en Sevilla...”.

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