La ciudad y los días

Carlos Colón

ccolon@grupojoly.com

El balance positivo de Juan Carlos I

Fue un error su autoexilio. Y será tan difícil enmendarlo como fácil enmierdarlo

Da vergüenza gran parte de la actual izquierda, no Juan Carlos I. Y los opinadores rabiosos que como ella aprovechan toda circunstancia para invocar la república y cargar contra el "régimen del 78" y la monarquía parlamentaria, marco que nos ha procurado los únicos 40 años de libertad conocidos por este país en toda su historia contemporánea. No hay que irse a los podemitas y comunistas (tan alejados de Carrillo) que cogobiernan gracias a Sánchez (tan alejado de González), ni a los independentistas vascos o catalanes para encontrar ejemplos de esta vergüenza. El PSOE, Jano bifronte que presenta una cara de partido de Estado que apoya la monarquía parlamentaria mientras con la otra, por detrás, hace morisquetas republicanas, también los da. Baste el tuit de Carmen Calvo: "Hoy suben las temperaturas en todo el país, gran bochorno en Sanxenxo". Alma mía, tú, que eres andaluza, sabes que en este país se han producido hechos que dan mucho más bochorno que los errores de Juan Carlos I.

Porque errores ha cometido, y muy graves. Hasta el punto de dañar seriamente su imagen de garante institucional de la Transición, del rey que entregó al pueblo el poder absoluto que le dio Franco y con Suárez al timón llamó a los comunistas para que se integraran en la política española, el que frenó el golpe del 23-F al que tanto contribuyó el terrorismo vasco matando más cuanto más se iba afirmando nuestra joven y aún débil democracia para desestabilizarla: 64 asesinatos en 1978, 84 en 1979 y 93 en 1980. Mataron más cuando más se estaba trabajando para estabilizar la democracia, mataron más cuando mejor servicio prestaba Juan Carlos I a este país. Recuérdese ahora que no solo los ex etarras que apoyan a este gobierno le insultan, también los beatones peneuvistas que, como Anasagasti, se han despachado estos días escribiendo: "Juan Carlos, un Borbón que no desentona regateando con el Bribón en este despropósito que proyecta una imagen medieval de la monarquía española con sus chulos, sus regatistas, sus palmeros, sus comisionistas, sus amantes….".

Errores ha cometido, y graves, muy graves, Juan Carlos I. Pero no está encausado (y no me vengan con lo de la inviolabilidad, aplicable a todos los jefes de Estado) y se le debe agradecer mucho más de lo que se le puede reprochar. Fue un error su autoexilio. Y será tan difícil enmendarlo como fácil enmierdarlo.

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