Tres cajonazos con explicación

04 de marzo 2011 - 01:00

NO debe ser fácil para un jurado del Carnaval dejar fuera de la final al coro de Julio Pardo, el autor que más premios ha ganado en esa modalidad; a la chirigota de El Selu, que en los últimos años ha sido quizá la más popular; y a la comparsa de los Carapapa, que había levantado pasiones y para algunos era la favorita al primer premio. Son tres cajonazos. Pero tienen una explicación.

En las comparsas, con Los muñecos de los Carapapa, había cuatro con nivel para primer premio, pero una se debía quedar fuera de la final. Los currelantes, de Jesús Bienvenido, es la favorita de las adolescentes; Juana la loca, de Tino Tovar, es la favorita de los/las que representa en su tipo, y Las locuras de Martín Burton, de Antonio Martín, es la favorita de los más puristas. Le tocó el cajonazo a la que más se lo veía venir.

El cajonazo del Selu puede ser un toque para que haga un popurrí mejor y no se duerma en los laureles. Sin olvidar que la chirigota de Sevilla, Los niños cantores de Viena y de Manolete, había estado a un nivel muy alto. Es la segunda vez en cinco años que el grupo de chirigoteros sevillanos de José Antonio Alvarado entra en la final. Y eso también se valora como un reconocimiento a la afición que hay en Sevilla. Sin olvidar que El Canijo y Álvarez Seda ganaron con chirigotas de Cádiz.

A Julio Pardo también le dieron un cajonazo, quizá porque ya tiene el premio gordo de ser pregonero. Influye en su cajonazo la irrupción del coro mixto El triángulo, de Luis Rivero. Han conseguido algo muy importante, como es la presencia de mujeres cantando en la final. Dejarlos fuera hubiera sido antifeminista.

En el Carnaval siempre se puede explicar hasta lo inexplicable.

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