opinión

Ferando Rodríguez Villalobos

Una camisa de fuerza

MARIANO Rajoy ha mantenido la incertidumbre de doscientas mil familias españolas en situación de máxima vulnerabilidad hasta el límite de lo admisible, antes de anunciar las reformas que se han introducido en el Plan Prepara, hábilmente agazapadas tras el titular de que serán 450 euros los que ahora se cobren.

Fue el anterior Gobierno socialista el que ponía en marcha en 2011 esta ayuda, dirigida a las personas que habían agotado las prestaciones por desempleo, a las que ofrecía recualificación para reincorporase al mercado laboral y de la que se han beneficiado 11.268 sevillanos.

Según los datos del Ministerio de Empleo y Seguridad Social, "dos terceras partes de los beneficiarios que han concluido el programa no han conseguido empleo". Lo que justifica para el Gobierno del PP que el Plan se mantenga, "pero mejorándolo", a fin de alcanzar su finalidad última, la inserción laboral, un objetivo que, consideran, "se ha producido poco".

Así, el Ejecutivo se ha lanzado a una reforma unilateral del Plan Prepara, de la que ha excluido deliberadamente a todos los agentes sociales, dejando una vez más muy claro que para los populares la interlocución social es un hecho graciable y no una premisa legal de observancia obligada.

Con el nuevo Prepara, son los desempleados de larga duración con mayores cargas familiares los que percibirán los 450 euros, siempre que no convivan con el perceptor familiares con ingresos superiores a 481 euros mensuales por unidad familiar.

Esto significa en la práctica que un 60% de los beneficiarios anteriores, según un primer cálculo, dejarán de percibir esta ayuda. Y van a ser sobre todo jóvenes, ésos que nutren el 46% del desempleo español, entre los 16 y los 24 años. Una vez más, se culpabiliza al parado por estarlo, exigiéndole una búsqueda activa de empleo, sin contar para ello con un Gobierno que sea capaz de crearlo. Algo muy difícil por la vía del recorte y sin potenciar la inversión pública.

La gran perversidad es que el Gobierno popular justifica la reforma del Plan porque un 33% de desempleados de larga duración han encontrado colocación en el mercado laboral, en un escenario de recesión económica, en el que se pierde empleo a diario.

Lo que de verdad se está haciendo desde el PP es rectificar tarde y mal, engañando a la ciudadanía, corrigiendo frívolamente el Prepara, con fines reduccionistas.

Los españoles requieren de las administraciones públicas soluciones positivas y eficaces y se echa de menos un Gobierno central con una posición coherente que proponga introducir medidas que incidan en la estrategia "ganar/ganar", en vez del consabido modelo del "unos ganan, otros pierden". Porque, en los actuales momentos, si unos pierden, perdemos todos.

En la Diputación de Sevilla, en sintonía con este mensaje, hemos aportado una respuesta valiente e inmediata para estos momentos difíciles en la provincia, invirtiendo más de 40 millones en la puesta en marcha de programas de generación directa de empleo.

Como el Programa Especial de Urgencia Municipal, PEUM, que ha permitido la contratación temporal de más de 10.200 parados, de entre 41 y 50 años, que ya no recibían prestación alguna, con un salario de 641,40 euros mensuales y el alta en la Seguridad Social.

O como Praxis, por el que se han empleado a 350 jóvenes universitarios, y Proempleo III, con una inserción laboral de 1.570 alumnos becarios, 85 monitores y 454 personas en los equipos de coordinación territorial.

Así es como creemos que se apuntala el trabajo en clave local y se incide decisivamente en el número de sevillanos cotizantes a la Seguridad Social, paliando el descalabro que supone para la nuestra provincia esos 7.638 cotizantes menos, según los datos ofrecidos por los Servicios Públicos de Empleo.

En contraste, el Gobierno popular vuelve a someter a los españoles a un interminable día de la marmota, ofreciendo sus 450 euros, sin explicar por qué se deniegan algunas de las solicitudes presentadas y sin aclarar cuántos fondos va a destinar a financiar el Prepara, ni qué va a pasar cuando esos fondos no detallados se acaben.

En definitiva, don Mariano y su Gobierno vuelven a vendernos, bajo la etiqueta de prêt-à-porter, una ayuda de cantidad insuficiente, que reduce a los potenciales beneficiarios, a pesar de que son ya 1,8 millones los desempleados absolutamente desprotegidos y cuando la tasa de cobertura de las prestaciones está por debajo del 65% y, de éstas, más del 52% son subsidios.

No sé a ustedes. A un municipalista, que cree que el Estado juega a favor de los más desfavorecidos, y no a la ruleta rusa, el nuevo Prepara le aprieta como una camisa de fuerza.

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