La aldaba
Carlos Navarro Antolín
Asunción es la aldea de los galos contra el turismo invasor
No solo hacen barbaridades con el patrimonio histórico y cotidiano, cebándose últimamente con los pavimentos y las aceras; además están orgullosos de hacerlas. Interpelado hace unos días por el concejal Lorenzo López Aparicio (Ciudadanos) sobre la barbaridad perpetrada en el pavimento de la Plaza Nueva, el delegado de Hábitat Urbano y Cohesión Social, Juan Manuel Flores (PSOE), sacó pecho defendiendo la actuación porque en ella "ha primado la seguridad" de los viandantes… Admitiendo, eso sí, porque negar totalmente el adefesio del resultado era demasiado incluso para él, que en un futuro (indeterminado, por supuesto) se puede "replantear" esta actuación buscando el equilibrio entre seguridad y estética. No sé si tendrán en mente ese grisáceo to enlosetao" que tanto gusta a nuestro Ayuntamiento, especialmente cuando gobiernan los socialistas. Es muy sevillano eso de destrozar algo hermoso para después decir que, dado su mal estado (provocado por ellos por acción, como en este caso, u omisión), "es necesaria" su sustitución.
Aludió el delegado al accidente que costó la vida a un ciudadano tras resbalarse. Sobrado de razón está: la seguridad, lo primero. Pero hay otras soluciones menos bárbaras que destrozar tan hermoso, original y consolidado pavimento. En cuanto a resbalones, si tanto le interesa la seguridad, que cambie urgentemente los acerados de Santa María la Blanca, creo recordar que obra de autor, que son una pista de patinaje cada vez que llueve.
Para rematar, el delegado se permitió ironizar porque el concejal de Ciudadanos llamó "histórico" al pavimento de mármol destrozado, replicándole que solo tiene 70 años. Interesante: ¿cuánto tiempo tiene que pasar para considerar algo histórico? ¿No basta que a lo largo de 70 años haya consolidado la fisonomía de la plaza? Protegidos están los edificios de la calle Imagen, que tienen algunos menos. Protegida y aclamada por toda la clase arquitectónica está la comisaría de la Gavidia, que es de 1962. Por lo visto no se trata de años, sino de valores (que yo no aprecio en estos casos: y como los expertos les han secuestrado a los ciudadanos la opinión sobre su propia ciudad, y hay que hablar con el título en la boca, permítaseme decir que soy doctor en Historia del Arte). Si importantes son los edificios, también lo son los pavimentos y la ordenación de los espacios en los entornos históricos.
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