Tomás garcía Rodríguez

Doctor en Biología

Un 'hammam' a los pies de la Giralda

Su trascendencia histórica y artística lo convierte en un nuevo tesoro hispalense

En la segunda mitad del siglo XII y principios del XIII, cuando Ishbiliya era la flor del califato almohade y sede alternativa de su soberano, se erigieron edificaciones como la Torre del Oro, la barbacana ante la muralla almorávide o la nueva mezquita mayor y su famoso alminar, la posterior Giralda. En las cercanías de ésta fueron construidos diversos baños públicos -tipo hammam- para el solaz, la reunión social y el debate político. La Sevilla monumental de hoy es producto de esa ansia constructora islámica y del resto de culturas que en ella prosperaron, lo cual ocultó la magnífica urbe romana de Híspalis, capital de Hispania desde finales del siglo III d. C., que yace inerte en el subsuelo a la espera de una deseada recuperación.

"En Sevilla, los siglos se escapan con huidiza elegancia" (Julián Marías).

Recientemente, la antigua Ishbiliya alumbró un baño islámico desde las entrañas del Bar Giralda en la calle Mateos Gago, quizá el de García Jofre nombrado en un documento de 1281; lindante con la antigua judería, el Alcázar, la Giralda y la Catedral. Este hammam adquiere los honores de ser el más importante de los hallados en la ciudad y único en su género en la Península Ibérica, pues conserva parte de la decoración mural original con pinturas de lacería en cal teñida de almagre. Se revelan importantes estructuras de las salas fría, templada y caliente, con magníficas bóvedas; así como un firmamento paradisíaco de ochenta y ocho luceras estrelladas, polilobuladas o poligonales, las cuales filtraban los rayos solares hasta el interior. Su trascendencia histórica y artística lo convierte en un nuevo tesoro hispalense que subraya el florecimiento de la ciudad durante la dominación de Al Ándalus por el intransigente imperio almohade.

" El encanto íntimo de Sevilla está en lo que nos comunica de su pasado" (Rubén Darío).

Resulta comprensible el nuevo interés y la nueva responsabilidad adquiridos por un establecimiento hostelero que funciona como tal desde hace una centuria. Es imprescindible conjugar el derecho legítimo de sus promotores a mantener una arraigada actividad comercial sevillana y la obligación de las administraciones públicas de contribuir a la preservación de un hammam sin par en Europa occidental, amparándolo ante las distorsiones que pudiera soportar. La milenaria Sevilla merece un esfuerzo y un trato decoroso, y más en lo relativo a un espacio anejo a un conjunto monumental declarado Patrimonio de la Humanidad. Una nueva oportunidad se abre para mostrar al mundo la esencia multicultural inherente a una urbe universal plena de prestancia y grandeza, manteniendo el acervo cultural de la que es una gran metrópoli modelada por los tiempos sobre la primitiva Ispal fenicia...

"Pienso en eso paseando por mis lugares habituales de esa ciudad, Sevilla. Pocas ciudades me producen tanta felicidad como Sevilla... Todo aquí es ficticio, excepto el escenario. Nadie podría inventarse una ciudad como Sevilla" (Arturo Pérez-Reverte).

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