La aldaba

Carlos Navarro Antolín

cnavarro@diariodesevilla.es

La nueva nostalgia

Muchos recordarán esta Semana Santa con agrado porque, en el fondo, se han reencontrado con gente en las mejores horas

La nueva  nostalgia

La nueva nostalgia

Hoy es Jueves Santo y podemos afirmar ya con seguridad que muchos, muchísimos sevillanos, echarán de menos esta Semana Santa. No nos ha dado un siroco, ni por supuesto hemos tomado más Mirinda de la cuenta, ni hemos respirado cantidades exageradas de incienso del maestro Palomino. Hay quienes están viviendo, exprimiendo, disfrutando esta Semana Santa con tal pasión que le han cogido el gusto a estos días santos sin cofradías. Fíjense bien, ¿Cuántos amigos no se habían visto tantas horas seguidas con detenimiento un día de Semana Santa? La intensidad de la fiesta en condiciones normales, el ritmo vertiginoso con el que a veces la vivimos todos, la cantidad de preparativos, de trámites y de asuntos logísticos que hay que tener previstos para estos días, nos ha impedido en muchas ocasiones atender a un aspecto fundamental: la confraternización. Muchas veces se nos van las vísperas en la tintorería, el capirote, la renovación de las sillas, la petición de pases para cruzar por la carrera oficial, las papeletas de sitio, la compra de los pétalos para cuando pasa la cofradía por casa, el pase para el coche por si hay que sacarlo justo por donde pasa una cofradía, no vaya a hacer falta sacar el automóvil que nunca se sabe, los zapatos nuevos, la cajita de torrijas, el pedido del bacalao... Y cuando usted se da cuenta se le han ido las vísperas, la Semana Santa entera y el Domingo de Resurrección. Y está usted para que lo recojan con cucharilla de plata. En cambio este año se ha ahorrado la gran mayoría de trámites, está más relajado, no se ha cansado tanto cada final de jornada, la televisión le ha ofrecido el mismo número de horas de programación, y en este Diario de Sevilla tiene, como siempre, un ramillete de crónicas, artículos, fotografías y hasta la página del tío que firma como El Fiscal. Prepárense muchos para experimentar una nueva nostalgia, la de la Semana Santa vivida con las personas, en pequeños grupos, en fraternales convivencias, en familia, con los amigos, con los hermanos de la cofradía, en esos mediodías y tardes que para muchos son verdaderas terapias con las que pasar las mejores horas. Hay que ser positivos, hay que adaptarse, hay que sabrevivir el tiempo que nos ha tocado sufrir. Cuando no sabemos cómo será el futuro, vivimos el presente al minuto y con la mascarilla puesta, sólo tenemos la certeza del pasado. Y recuerden que si la de 2020 fue la peor que han conocido los sevillanos, la de 2021 tendrá, al menos, muchísimos momentos que recordar porque está siendo la Semana Santa del reencuentro con las personas.

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios