¿Qué pasa en la Expo?

La implantación de la Torre y el centro comercial están activando el sur del recinto

Quizás muchos se sigan haciendo la pregunta: ¿cómo se está utilizando la Cartuja, el recinto de la Expo 92? Es curioso que se ignore que hay un fuerte núcleo de actividad, con un museo, facultades universitarias y servicios de la administración y más de quinientas empresas y entidades. Son 536 según la memoria del Parque Tecnológico y Científico de Cartuja, en todo tipo de sectores, especialmente en tecnologías, con más de veintitrés mil personas trabajando a diario en el recinto. No es fácil pensar en todo esto, porque la zona más desangelada es la que está a la orilla del río y la que tapa toda esa actividad. ¿Usted no suele ir por allí? Quizás vaya pronto a la Gerencia de Urbanismo, a ver una exposición en el Centro Andaluz de Arte Contemporáneo, a las clases de Ingeniería o Periodismo, o a consultar algo en la sede que allí tiene el Consejo Superior de Investigaciones Científicas. O a un médico especialista o a hacerse una resonancia o cualquier analítica. O puede que a ver un buen espectáculo. O simplemente por darse una vuelta, con cuidado, que a ciertas horas no hay sitio para aparcar.

Después de decir las luces, también hay que hablar de las sombras. Falta transporte público. Solamente dos líneas de autobús en todo ese espacio. No se han ejecutado los puentes y pasarelas que estaban previstos en el Plan General de Ordenación Urbana vigente, ni por supuesto la Línea 4 del Metro, la circular que se cruzaba con todas las demás y que relacionaba la Cartuja con las principales zonas de la ciudad como Triana, la Macarena por el norte, Nervión por el este y al sur con la Palmera. La línea de Cercanías funciona intermitentemente, aunque dicen que conectarla con la parada de Blas Infante de la Línea 1 del Metro daría buen servicio. Aunque no me gusta nada el nombre de Isla de la Cartuja, la verdad es que es un recinto de la ciudad que está aislado y que tanto por el desconocimiento de muchos, como por los interese de algunos de los que allí están asentados, tiene poca vocación de barrio de Sevilla. Aún se dice que es un recinto vallado como una de las ventajas para comercializar sus edificios y espacios, como se ha podido ver con la venta de los últimos solares donde estaban los pabellones de Japón, Austria e Israel. Bueno para el control, malo para atraer público en general. He visto que el Centro Médico sin estrenar lo están preparando para funcionar y que se han actualizado algunos edificios como residencias de estudiantes, con aparcamientos para autos eléctricos. La realidad es tozuda y la implantación de la Torre y el centro comercial están activando el sur del recinto. El Caixafórum y Parque Magallanes, aportan vida, como la prevista nueva sede del Liceo Francés y el Centro Común de Investigación, que ya conoce hasta el Papa. Quizás estaría bien hacer una fiesta con mucho glamour de la ciencia y la tecnología, con varios Premios Nobel y Príncipes de Asturias paseando por Sevilla, a ver si nos enteramos qué se hace en la Expo.

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