La aldaba

Carlos Navarro Antolín

cnavarro@diariodesevilla.es

El personaje clave del equipo de Obama en Sevilla

Bienvenido sea Mr. Costos para ayudarnos a potenciar el denominado turismo cinematográfico

Afitur se le conoce todavía en muchos mentideros como Fritur porque en los años del boom inmobiliario, cuando los centollos y las cigalas aparecían en la heráldica de las instituciones y en los logos de muchas empresas, el personal se escapaba a Madrid con la coartada de cerrar contratos cuando en realidad lo que nunca tenían cerrada es la boca de tanto yantar de válvula. Uno ha visto cómo mucho profesor universitario usa sin pudor los congresos para pegarse una vida de canónigo de otros tiempos. El turismo de congresos, emergente en aquellos años, no incluía para muchos eso de cotejar líneas de investigación con colegas de otras naciones y hacer lo que se conoce como ciencia. Cuando Obama confirma que viene a Sevilla, uno peca de lo de siempre: de desconfiado. Defecto de fábrica se llama. Y piensa uno en la foto del alcalde con el ex presidente a dos meses de las elecciones... Y en la caja (legítima) que harán muchos hosteleros. Por fortuna, mi aviesa percepción se ve corregida al ver que en el equipo del anterior inquilino del Air Force One está el ex embajador de EEUU en España, James Costos, un tipo que ahora ejerce de asesor de empresas. Costos, para quien no lo sepa, sigue siendo embajador, pero ahora lo es honorario del organismo que preside Carlos Rosado, la Andalucía Film Comission. A Costos le debemos, por ejemplo, el rodaje deJuego de Tronos en Sevilla. Obama vendrá a la primavera sevillana, pero Costos vendrá a trabajar de verdad. Se ve en el programa que tiene por delante. Conocerá las localizaciones cinematográficas de rodajes como el de Lawrence de Arabia y el episodio segundo de La Guerra de las Galaxias. Mantendrá encuentros con Mr. Moreno Bonilla, productores, realizadores, operadores y con miembros de la Spain Film Commission y Andalucía Film Commission. Y, si es posible, está por cerrar una visita al rodaje de la película Adiós de Paco Cabezas. Obama provocará el huracán y Costos ayudará a la gente de aquí a pescar en el gran caladero del turismo cinematográfico. Uno, por ejemplo, disfruta más de Ángeles y Demonios por la oportunidad de admirar los rincones de Roma que por la trama. Si no fuera por la brillantez del rodaje en las plazas de San Pedro, Navona o del Pópulo, no se soportaría el argumento de los rebeldes Iluminati. Es la ventaja de elegir lugares originales para rodar. Y ya es para bordarlo cuando hay vinculación, armonía y conexión entre la escena y el sitio escogido. Bienvenido, Mr. Costos. Que no falte la fritura, en este caso productiva. Usted ya lo ha demostrado antes. Y con el valor añadido de la discreción.

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