
¡Oh, Fabio!
Luis Sánchez-Moliní
El pregón de ‘Dom’ Gonzalo
Misión imposible, una más de las muchas que pueblan nuestras vidas. Asunto de complicada solución es lanzarse a la calle, encontrarse con unos amigos y pretender ocupar plaza en uno de esos bebederos que tienen el no hay mesa grabado en su frontispicio. No ha lugar a la improvisación en el encuentro inesperado, incluso en la pretensión de dar un paseo y sentarse en algunos de esos muchos veladores que merecen la pena. Y si hablamos de salir a comer sin haber reservado, cero al cociente y pasemos a la cuenta siguiente, qué se le va a hacer. Eternizado aquello de un sevillano que se encuentra a otro por Tetuán y se pegan un abrazo es el ejemplo de que Sevilla está invadida, que no hay una mesa libre y que si no reservas de muy antemano, lo tienes crudo. Parque temático en su apogeo, vive Dios.
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