La ventana

Luis Carlos Peris

Los vericuetos de la Justicia son insondables

31 de marzo 2011 - 01:00

AUNQUE debiera ser todo lo contrario, los caminos por donde la Justicia ve su luz son inextricables. Resulta difícil de comprender por la comunidad que un niñato que ha contribuido decisivamente a que no se haga la luz en el caso de una niña desaparecida se vaya de rositas y que a un kurdo que le tiró el zapato a un mandarín enemigo le hayan caído tres años de cautiverio. Igual que resulta extraño que un borracho que se cargó a dos chavalas en un paso de peatones sea condenado a seis años de cárcel mientras que el fiscal pide treinta para un abogado que no mató a nadie aunque presuntamente se haya enriquecido con desmesura. Son decisiones que llenan de estupefacción al común de los mortales, a ese ciudadano de a pie que aunque no entienda de leyes sí está capacitado para discernir qué está bien, qué regular y qué fatal. Lo dicho, que los vericuetos de la Justicia son insondables.

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