Sin agua potable en la Campiña y la Sierra Sur

De la crisis del Covid a la crisis del agua: Sevilla estudia demandar a la multinacional que suministró el carbón activo contaminado

  • Se le había adjudicado recientemente el contrato, por un precio inferior al que daba el anterior proveedor

  • El Consorcio insiste en que en ningún momento ha habido riesgo para la salud pública y que ha actuado con transparencia

  • Las primeras muestras contaminadas son del día 17 de noviembre

Un vecino comprueba que sale agua, aunque no es apta para el consumo, de una fuente de Arahal. Un vecino comprueba que sale agua, aunque no es apta para el consumo, de una fuente de Arahal.

Un vecino comprueba que sale agua, aunque no es apta para el consumo, de una fuente de Arahal. / Juan Carlos Vázquez

El Consorcio de Aguas del Plan Écija (en el participan 15 ayuntamientos de la Sierra Sur y la Campiña de Sevilla y la CHG) exigirá responsabilidades y podría emprender acciones legales contra la empresa catalana –una multinacional, de la que no ha querido facilitar el nombre– que suministró hace algo más de 20 días el lote de carbón activo, que se usa habitualmente en las estaciones de tratamiento de aguas para potabilizar, que actuó al revés y terminó contaminando con benceno –un hidrocarburo– el agua procedente de los pantanos del Retortillo y del Bembézar antes de la distribución hacia los pueblos. Venía contaminado de fábrica y su origen parece que está en Brasil.

Se da la circunstancia de que el contrato para este suministro se había adjudicado recientemente en una licitación pública por más de 400.000 euros y dos años, a un precio considerablemente menor que el que daba el anterior proveedor, aunque contaba con todas las acreditaciones y el producto estaba homologado, como los demás. Los primeros lotes no causaron problemas, ha sido con el tercero o cuarto. El propio consorcio ha analizado y comprobado que el origen de la contaminación está ahí. La empresa catalana también se ha desplazado a Sevilla para tomar muestras.

Así lo asegura el gerente del Consorcio, Ignacio Freire, quien insiste en que pese a tener que declarar no apta para el consumo humano el agua que llega a 180.000 vecinos en una crisis sin precedentes en un consorcio que cubre un tercio del territorio de la provincia, en ningún momento ha habido riesgo para la salud de las personas. La legislación europea y la española marcan un límite de 1 microgramo de benceno por litro, frente a los 5 de EEUU o los 10 que fija la OMS, con riesgo para la salud sólo si se consumen con esa concentración y más de dos litros de agua al día durante mucho tiempo. En algunas analíticas hechas estos días se ha llegado a 3 o a algo más.

En cualquier caso, el benceno estuvo circulando por la red de agua potable al menos 17 días antes de que se lanzaran las primeras advertencias de Salud. Los primeros datos llegaron al Consorcio del laboratorio alicantino con el que trabaja la entidad el 23 de noviembre, pero procedían de una muestra que se tomó antes, el día 17, en unas analíticas más exhaustivas que las diarias, que se van haciendo en distintos puntos. Según Freire, era tan inusual lo del benceno, que se creyó un error. Se confirmó tres días después, en otro análisis, y ya el 27 se comunicó a Salud.

En esas circunstancias y sin saber el origen, se aumentaron incluso las cargas de carbono activo y, con ello, subieron aún más niveles de benceno. Llegó a haber preocupación porque el origen fueran los pantanos, que también se analizaron. Hasta que se comprobó que el agua bruta de los embalses entraba limpia y salía contaminada metros después, tras pasar por los filtros en la estación de tratamiento (ETAP). Ya se están usando otros lotes de carbón activo, de una empresa distinta.

Sobre el por qué, conocido eso, no se tomó a la vez la decisión de pedir a Salud que el agua se declarara no apta para el consumo en todos los municipios y evitar la incertidumbre de estos días, Freire señala que el protocolo marca que eso sólo puede hacerse después de dos analíticas, con una diferencia de 24 horas, en las que se certifique que los niveles superan lo permitido.

El agua desde la ETAP llega antes a unos pueblos que a otros, por el recorrido que tiene que hacer y no estaba claro que el benceno estuviera en todos los puntos.

La declaración de no apta por parte de Salud para el agua Marchena y La Luisiana no llegó hasta el jueves 3 de diciembre; la de Écija, el 5 y la del resto de municipios el día 6 de diciembre. En estos 12 últimos municipios, las muestras para comprobar si había presencia de benceno que dieron positivas se tomaron el día 3 (cuando ya había prohibiciones en otros sitios) y los resultados no se conocieron hasta el 5. Confirmados en una segunda analítica, el domingo se extendió la declaración de agua no apta para el consumo humano, según la información que se trasladó a los alcaldes.

Freire incide en que no ha habido ocultación del problema, sino que 200 kilómetros de tuberías, en una red muy ramificada, el agua llega antes a unos municipios que a otros más alejados, que muchas veces se surten de otros acuíferos. Como ya ocurrió con La Luisiana, se espera que a lo largo de los próximos días, conforme el agua ya sin benceno que se está bombeando llegue a todos los sitios, las restricciones puedan levantarse. Las analíticas van saliendo ya dentro de los parámetros.

En cualquier caso, expertos en gestión del agua consultados inciden en que, al margen de un problema imprevisto, lo que ha ocurrido revela que hacen falta mejoras en los sistemas de autocontrol del Consorcio, sobre todo que sean más rápidos, tanto para el agua en alta como en baja.

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