Valladolid - Betis | Análisis Sin control tampoco hubo pólvora

  • El Betis sumó su sexta igualada consecutiva en un partido que nunca gobernó y en el que debió sentenciar tras el 0-1 de Aitor

  • Las individualidades, de Fekir a Borja, tampoco afinaron

  • Así jugaron los futbolistas del Betis

La pizarra del Betis.

La pizarra del Betis. / Elaboración propia: Dpto. de Infografía

El sexto empate consecutivo dejó una sensación amarga. El Betis no sólo desperdició de nuevo una ventaja en el marcador ante un rival inferior sino que tampoco gobernó nunca el partido, ni siquiera en esos minutos en los que el Valladolid tembló como nunca para conceder un contragolpe tras otro. Al Betis le faltó control del juego en la medular y también pólvora en la vanguardia, dos circunstancias que explican esa nueva igualada.

El regreso de Fekir tras cumplir sanción modificó de nuevo la posición de Canales, aunque ambos gozaron de libertad para intercambiar ubicaciones, junto a un Aitor Ruibal que también volvió al once y que demostró la importancia de su físico en esta recta final del campeonato. El extremo catalán fue esta vez quien mejor leyó el juego, pero ni sus contragolpes ni su gol fueron suficientes para ganar.

Weissman le gana a Miranda para poner el 1-1. Weissman le gana a Miranda para poner el 1-1.

Weissman le gana a Miranda para poner el 1-1. / LaLiga

Los heliopolitanos nunca estuvieron cómodos en el partido ante un Valladolid que se jugaba la vida. Si en el primer acto la desconexión entre líneas facilitó los arrebatos locales, en el segundo faltó temple para manejar el partido tras el 0-1 de Aitor y las continuas oportunidades para ampliar la ventaja. Los de Sergio, que nunca bajaron los brazos, acabaron logrando la igualada por medio de Weissman, quien ya había avisado en el primer tiempo con un gol similar que acabó anulando el VAR.

Defensa

La distancia entre líneas del primer acto el juego sin balón y que al Betis le costase mandar en el partido pese a su superioridad técnica. Guido y Canales tenían que abarcar demasiados metros, con lo que el Valladolid, con lo justo, le generó peligro.

El paso adelante la zaga tras el descanso y ese mejor ajuste con la medular hicieron defender mejor al Betis, que alejó al Valladolid de su área, salvo en esa única ocasión en la que los locales rompieron bien por la banda izquierda para que Olaza encontrase la cabeza del goleador Weissman.

Ataque

El Betis arrancó con una clara ocasión de Aitor, pero fue un espejismo. Aunque Canales y Fekir intercambiaban posiciones, ninguno era capaz de canalizar el juego de ataque ni tampoco los laterales aparecían arriba.

Canales centra ante dos defensas del Valladolid. Canales centra ante dos defensas del Valladolid.

Canales centra ante dos defensas del Valladolid. / R. García / Efe

Todo cambió en el segundo acto. El Betis, más compacto, lanzó peligrosos contragolpes que generaron el 0-1, con un gran pase de Miranda a Aitor, y que debieron sentenciar el duelo de haber estado más acertados en los metros finales. Ni lo pases ni los remates fueron los mejores y ahí dejó escapar el partido.

Tras el 1-1, Pellegrini reacción refrescando la zona de ataque y pasando a Canales a la medular junto a Guido. Pero únicamente Joaquín dio sensación de peligro con sus asociaciones con Fekir y Emerson por la diestra; Tello sólo dispuso de dos balones para buscar el uno contra uno y Loren desaprovechó la mejor ocasión final con un fallido testarazo.

Virtudes

Un punto más al casillero cuando no se puede ganar.

Talón de Aquiles

Ha llegado justo al final y eso se nota tanto en el mando de juego como en la definición.

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