Hábitos de vida y otros comportamientos que influyen en la aparición de cáncer

Día Mundial contra el Cáncer

La Sociedad Española de Oncología Médica estima que este año 2024 se diagnosticarán 286.664 nuevos casos de cáncer

El ejercicio físico podría reducir el riesgo de enfermos de cáncer hasta en un 30% y de mortalidad por la misma enfermedad, en un 20%

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Mujer haciendo ejercicio.
Mujer haciendo ejercicio.

¿Te has planteado alguna vez qué puede ser lo que lleve a una persona a enfermar de cáncer? Es una enfermedad muy compleja cuyo origen puede deberse a las características de la propia persona, al estilo de vida, al medio ambiente, al entorno, al género y la edad, pero también puede deberse a una mezcla de todo.

Hay quien asegura que también tiene un componente genético. Sin embargo, Emilia Gómez Pardo que es doctora en Bioquímica y Biología Molecular y asesora científica de CRIS contra el cáncer declara en el portal Infosalus que lo que heredamos no es la enfermedad, sino la predisposición a padecerla: "En estos cánceres poco se puede hacer, pero es cierto que el riesgo es modulable con buenos hábitos, que pueden retrasar su aparición diez o veinte años".

Por lo que respecta a la alimentación, desde la Asociación Española Contra el Cáncer aseguran que no hay alimentos "milagro", pero sí influye lo que comemos ya que, por ejemplo, los alimentos ricos en vitamina C y vitamina D ayudan a la prevención de tumores como el de colon.

La edad el factor más influyente

"La tasa de incidencia aumenta con la edad, simple y llanamente por cuestión de tiempo. Cuantos más años se vivan, más mutaciones se van acumulando. El envejecimiento va acompañado de un deterioro de los procesos, tanto de división de las células, como de reparación de errores y de eliminación de las células, lo que se va traduciendo en un acúmulo de mutaciones que favorecen la aparición del cáncer".

Así lo argumenta esta doctora en Bioquímica y Biología Molecular quien, además, subraya que "no está en nuestra mano controlar la edad de las células, pero sí que podemos favorecer que los procesos fisiológicos funcionen de la mejor manera posible, contribuyendo a un estilo de vida protector y evitando, de esta forma, su envejecimiento acelerado".

Hace algunos años, la mayor parte de cánceres se daba entre los 55 y los 74 años, pero, poco a poco, su aparición cada vez es más temprana y se debe, en parte, al estilo de vida que llevamos. "Los malos hábitos están provocando mutaciones desde edades muy tempranas y, por tanto, se está reduciendo el tiempo necesario para que las células escapen del control y se vuelvan cancerígenas", aclara Gómez Pardo.

El de pulmón el más frecuente

La Sociedad Española de Oncología Médica estima que este año 2024 se diagnosticarán 286.664 nuevos casos de cáncer, una ligera subida con respecto a 2023. Aunque este ascenso se prevé de manera generalizada, la SEOM hace especial hincapié en el de pulmón, pero entre el género femenino que está empezando a situarse como el tercer tumor con mayor número de casos para este nuevo año, por encima del de útero y el informe apunta al consumo del tabaco como la causa principal.

A parte del tabaco, también influye el estilo de vida como el consumo de alcohol, la contaminación, la obesidad o el sedentarismo. Sean cuales sean los factores que originan el cáncer en cada caso, lo cierto es que, según datos del Instituto Nacional de Estadística de 2022, en España esta enfermedad fue la segunda causa principal de muerte con un 114.828 por detrás de las enfermedades cardiovasculares, siendo los tumores de pulmón, colon, páncreas, mama y próstata los que registraron las cifras más elevadas.

La actividad física como medida preventiva

Según datos del INE, en España, el 37,7% de la población adulta realiza actividad física regular, mientras que el 27,4% de la población se declara sedentaria, comprobando que hay una relación directa entre la realización de ejercicio físico con la reducción de patologías y mortalidad por cáncer. Para concretar, se estima que se podrían reducir el riesgo de tumores hasta en un 30% y el 20% de muertes por cáncer.

El ejercicio físico no solo ayuda a prevenir los casos de cáncer, sino de mejora de la calidad de vida en pacientes que reciben tratamiento ya que contribuye a llevar mejor los efectos secundarios, mejorando, a su vez la capacidad cardiorrespiratoria, reduciendo la fatiga y haciendo que el paciente se encuentre mejor durante el periodo de tratamiento.

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