Procesión extraordinaria de la Virgen de la Encarnación Incienso, luces de Navidad, castañas y una Dolorosa que todo lo llena

  • La Virgen de la Encarnación se traslada a la Catedral donde esta sábado se celebrará la misa por el XXV aniversario de la coronación

La Virgen de la Encarnación tras salir de su parroquia. La Virgen de la Encarnación tras salir de su parroquia.

La Virgen de la Encarnación tras salir de su parroquia. / José Ángel García

Como un Martes Santo con luces de Navidad y castañas. La Virgen de la Encarnación es una de esas pocas imágenes que por sí misma puede vencer el anacronismo de encontrarse con un paso de palio en la calle a pocos días de que se celebre el nacimiento de Cristo. La Dolorosa de San Benito ha rememorado este viernes aquel ilusionante traslado a la Catedral para su coronación canónica.

Corría el año 1994 y aún sobaban por la Calzada los ecos del derribo del puente. No se estilaban todavía las colgaduras en los balcones en honor al Niño Dios que hab rivalizado con las proclamas en honor a la Virgen: "Dios ha nacido" y "A tus pies Encarnación".

La salida de la parroquia sigue siendo muy dificultosa para los costaleros mandados por Jesús Morón. Ya no está la casa de esquina que casi abría las puertas a Pilatos cuando cada Martes Santo saludaba a la Calzá. Ahora, la salida se ve mejor aunque la maniobra tenga su dificultad por la rampa que salva el desnivel interior y que obliga a los costaleros a echarse a tierra.

La Virgen de la Encarnación / José Ángel García

Como en Semana Santa, son muchos los antiguos vecinos de la Calzá o la Viña que vuelven desde su exilio para encontrarse con sus devociones. La Virgen de la Encarnación tiene una legión de devotos en una hermandad repleta de pilateros. La Virgen de la Encarnación es capaz por sí misma de sostener una hermandad. De llenar un paso de palio. De congregar a miles de fieles en una procesión en la que el humo del incienso se entremezcla con el de las castañas en la que las luces de Navidad hacen la competencia a la lumbre de los ciriales que anuncian la inminente llegada del paso de palio.

El rostro de la Dolorosa de perfil se recorta en un cielo que empieza a oscurecerse. El rostro de la Dolorosa de perfil se recorta en un cielo que empieza a oscurecerse.

El rostro de la Dolorosa de perfil se recorta en un cielo que empieza a oscurecerse. / José Ángel García

Como en toda procesión que se precie en la de la Encarnación no han faltado ni el vendedor ambulante de globos ni el que ofrece la medalla de la Virgen, en pulsera y en colgante, a un euro. Mucho público se ha dado cita desde antes de la seis de la tarde en los alrededores de la parroquia y acompaña a la Dolorosa hasta en su camino a la Catedral. Emotivos, como siempre, ha sido el paso por San Esteban y se espera con ansia a la Virgen por la zona de la Alfalfa y las calles Francos, Placentines o Argote de Molina.

El paso de palio de la Encarnación con los Caños de Carmona de fondo. El paso de palio de la Encarnación con los Caños de Carmona de fondo.

El paso de palio de la Encarnación con los Caños de Carmona de fondo. / José Ángel García

La Encarnación viajó de Triana a la Calzada para alumbrar una nueva hermandad, pese a que a muchos no le guste recordar la historia, aunque esta sea gloriosa. Y esta tarde ha ido de su barrio al corazón de Sevilla, volviendo a levantar la admiración de propios y extraños. Esta sábado, a partir de las 20:00, el arzobispo de Sevilla, monseñor Asenjo, presidirá la solemne misa del XXV aniversario de la coronación canónica.

La Virgen de la Encarnación sale de la parroquia de San Benito. La Virgen de la Encarnación sale de la parroquia de San Benito.

La Virgen de la Encarnación sale de la parroquia de San Benito. / José Ángel García

El domingo tendrá lugar el broche de oro con la vuelta a la calle Oriente. Será por la mañana, un horario muy acertado que permitirá a muchas familias acompañar a la Virgen hasta que su entrada en el templo. Se anuncia la presencia de muchos autobuses de localidades próximas con un plan que no es nada desdeñable: procesión de la Encarnación y besamano de las Esperanzas. Ahí es nada.

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