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Sevilla

Detenido un prestamista de Los Pajaritos por extorsionar a su cliente

  • El usurero se apropió del vehículo de la persona que le pidió el préstamo y no pudo pagar la deuda

La calle de Los Pajaritos en la que ocurrieron los hechos. La calle de Los Pajaritos en la que ocurrieron los hechos.

La calle de Los Pajaritos en la que ocurrieron los hechos. / Juan Carlos Muñoz

La Policía Nacional detuvo la semana pasada a un prestamista de Los Pajaritos por extorsionar a un cliente. El presunto usurero amenazó al hombre que le había pedido el dinero y se apropió presuntamente del coche del mismo, que tomó en concepto de pago de la deuda. El prestamista fue detenido como presunto autor de los delitos de amenazas y extorsión y, tras pasar dos días en los calabozos de la Jefatura Superior de Policía, fue puesto a disposición de la autoridad judicial, que decretó su puesta en libertad. La detención se produjo en un domicilio del barrio de Los Pajaritos.

Esta intervención policial pone de manifiesto la realidad de algunos barrios de la ciudad, los más deprimidas, donde siguen funcionando los diteros. Son personas que entregan dinero a cambio de un interés muy elevado, y que a veces no dudan en amenazar y extorsionar a quienes no han pagado a tiempo. A veces esos intereses suelen ser hasta del 50%. Estas prácticas se dan en barrios como Los Pajaritos, las Tres Mil Viviendas o Torreblanca, que son tres de las cuatro zonas más pobres del país en cuanto a ingresos por hogar.

Así, hay vecinos a los que difícilmente los bancos u otras entidades de crédito les otorgan préstamos, ya que no tienen nóminas ni ingresos periódicos con los que puedan responder al pago. Estas personas terminan recurriendo a estos usureros cuando se trata de obtener dinero rápido. El problema viene después si la deuda no se paga a tiempo. A veces, los prestamistas se han llegado a quedar con las viviendas de sus clientes, que se han visto obligados a vivir en la calle o a ocupar alguna casa que estuviera vacía al no poder hacer frente al interés abusivo.

En los últimos años, la Policía Nacional ha desarrollado varias operaciones contra estas extorsiones, si bien no es habitual que se denuncien. En algunos casos, este negocio ilícito está vinculado directamente con el tráfico de drogas, de donde procede el dinero que se presta. El Comité René Cassin, un grupo de abogados que trabaja en las Tres Mil Viviendas, denunció el año pasado que tuvo conocimiento de al menos seis casos de personas que habían tenido que entregar sus viviendas para poder hacer frente a las deudas contraídas por intereses elevadísimos. Familias que habían pedido 200 euros habían terminado pagando con su domicilio porque los intereses habían crecido en un 500%.

A finales de 2018, la Policía detuvo a seis personas de un clan de Torreblanca que llegaron a secuestrar al hijo de la pareja de la persona que les había pedido el préstamo, que no pudo hacer frente al mismo. A principios de ese año, hubo tres detenidos en el barrio de Los Carteros, en el distrito Macarena, por extorsionar a un hombre al que habían dejado 50 euros y terminó pagando 400 porque la deuda se duplicaba cada semana que no pagaba.

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