Oxígeno para 500 familias

Solidaridad

El economato María Auxiliadora atiende a un 1.600% más de personas que cuando abrió hace cuatro años. Videssur es la entidad de Sevilla que más alimentos recibe de la Cruz Roja.

Cartilla de una de las familias que se benefician del economato.
Cristina Díaz

29 de diciembre 2014 - 05:03

De 30 a 490 familias. En cuatro años, la ayuda que ofrece el economato María Auxiliadora se ha multiplicado por 16. Éste nació como un supermercado solidario con productos al costo el 1 de octubre de 2010 de la mano de la asociación de voluntarios Videssur, con la religiosa María José Cabet al frente. Cerca de 40 instituciones, entre hermandades, asociaciones y Cáritas parroquiales, se encargan de abonar el 75% de la compra que realizan las familias necesitadas a su cargo, y éstas sólo pagan el 25%, unos 7 euros. Una cantidad mínima que no todos pueden asumir.

"La situación hoy es mucho peor que cuando empezamos. Los parados llevan más de dos años sin trabajo, ya no tienen prestaciones sociales. Y hay familias que ya ni siquiera pueden reunir los siete euros", aclara la salesiana María José Cabet, antigua profesora del colegio María Auxiliadora de Nervión, en Sevilla, así como de Cádiz y Marbella. "Los desahucios han provocado que en una casa vivan hasta cuatro generaciones".

Cabet señala que, a diferencia de sus inicios, ya no sólo acuden a este economato situado en el distrito San Pablo-Santa Justa familias de un nivel social bajo y en exclusión social. Periodistas, arquitectos, médicos y abogados también hacen cola. "Profesionales con carreras universitarias que firmaron hipotecas en los buenos tiempos y que hoy no pueden pagar la luz y el agua". María José Cabet habla de una "pobreza silenciosa": "Les avergüenza pedir ayuda".

Miguel Ángel lleva un año y medio sin cobrar la prestación por desempleo. Trabajaba de comercial en una empresa que cerró por la crisis. Hoy, con un hijo minusválido de 15 años, su familia vive de la pensión de 450 euros por enfermedad de su mujer. "Cuando no tienes más remedio, tienes que tragarte tu orgullo y pedir ayuda. Comer hay que comer", apunta este sevillano mientras guarda su compra en una bolsa reutilizable. Una compra que en un supermercado normal podría superar los 20 euros. Aquí, la caja registradora marca 7,02 euros.

Macarrones por 10 céntimos, una lata de fabada o albóndigas por 0,30, un litro de aceite por 0,80, un kilo de arroz por 0,30 o un pequeño tetrabrik de zumo por 0,07 euros. Productos que proporcionan los almacenes Ayala Sousa a precio de costo.

Sin embargo, pese a estos precios mínimos, no todas las familias pueden reunir los siete euros necesarios y las instituciones benéficas no pueden acarrear con los gastos de más familias. Por ello, a principios de 2013, cuando finalizó la subvención que le otorgó por un año Cajasol y que beneficiaba a 200 familias, la religiosa y su equipo de 120 voluntarios -algunos también beneficiarios del economato- crearon una red de apadrinamiento. "En vez de apadrinar a un niño de China, por ejemplo, apadrinas una familia sevillana por 21 euros al mes para que puedan comprar en el economato", señala la religiosa. "Tenemos a madres que apadrinan a sus hijos y asociaciones de vecinos que ayudan a un residente de su bloque".

En total, actualmente hay 106 familias en esta red y el padrino más joven es un niño de 9 años del colegio María Auxiliadora de Nervión. "Todos los meses se priva de chucherías y dona 21 euros. La única condición que puso fue que en la familia que apadrinase hubiera un niño de su edad", anota la salesiana.

Otra de las iniciativas solidarias de Videssur, que cuenta con 200 socios -la mayoría vinculados a los colegio María Auxiliadora de Nervión y San Vicente-, ha sido la puesta en marcha de un sistema de microcréditos. La primera persona que entró en este programa superaba los 50 años y era un parado de larga duración. Ahora, tiene su propio negocio familiar, una tienda de alimentación que abrió el pasado mes de abril en el mercado de San Jerónimo. "Hoy, este hombre ayuda a una pareja con seis hijos y seis sobrinos a su cargo. Todos los días se encarga de que tengan pan", comenta Mariam Ramos, una de las voluntarias. "Se siente en deuda por la ayuda que él recibió".

En un local anexo al economato, además, se reparten unos 37.000 kilos de comida donados por Cruz Roja cada tres meses. Según sus promotores, Videssur es la entidad benéfica de la provincia de Sevilla que más donaciones recibe de la Cruz Roja.

Columnas de galletas, botes de tomate triturado, packs de leche, judías verdes, arroz, lentejas y alimentos infantiles, principalmente, se apilan sobre palés. "En la última remesa, que llegó en noviembre, contenía muy poca leche para la demanda existente. Sólo podemos darles a cada unidad familiar dos litros de leche al mes hasta febrero, en principio", se queja Ana Aranda, voluntaria encargada de los trámites administrativos junto con su marido. "Somos una entidad muy seria. Llevamos un control exhaustivo y recibimos inspecciones a menudo".

Aquí sólo pueden acudir familias derivadas de instituciones benéficas que no reciben ninguna prestación por desempleo. Cada familia tiene su propia cartilla, donde indica qué alimentos les corresponde en función del número de miembros de la unidad familiar y la edad de los mismos. Aquí no toca el Gordo de Navidad. No hay para jugar.

No hay comentarios

Ver los Comentarios

También te puede interesar

Lo último