Los Pajaritos El clan de los Ocaña, de los semaforazos al tráfico de drogas

  • La organización desmantelada en Los Pajaritos está dirigida por una histórica familia del barrio con un amplio historial delictivo

  • Uno de sus miembros fue asesinado el año pasado tras una discusión en un piso

Material intervenido por la Policía. Material intervenido por la Policía.

Material intervenido por la Policía. / DGP

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La última operación antidroga en Los Pajaritos, que se ha saldado con ocho detenidos, ha tenido como protagonistas al clan de los Ocaña. Esta familia era una de las más activas de este barrio en el negocio de los estupefacientes. Entre los ocho detenidos hay varios miembros de esta familia y ciudadanos marroquíes, con los que el clan está vinculado.

En la operación han sido registradas siete viviendas, donde la Policía ha intervenido cocaína, hachís, marihuana y heroína. También se ha intervenido una pistola eléctrica y útiles para la elaboración y distribución de droga, pastillas de diferentes medicamentos para cortar la droga y dinero en efectivo.

La familia Ocaña es una vieja conocida de la Policía. Desde que eran muy jóvenes, varios de los hermanos fueron detenidos por su implicación en robos con violencia. Daban tirones y terminaron especializándose en los semaforazos. A uno de los arrestados en esta operación antidroga, Jonathan Ocaña Candela, alias Yoni, fue arrestado en el año 2009 por cometer 32 semaforazos en la Ronda del Tamarguillo. 

Su modus operandi consistía en partir con una piedra el cristal de los vehículos que se detenían en un semáforo y robar los bolsos de las conductoras, que generalmente los dejaban en el asiento del copiloto. Sólo atacaba a mujeres cuando iban solas en sus coches. También tiene antecedentes por robos con fuerza y sirlas, nombre con el que se denomina en el argot policial a los robos con navaja.

Otro especialista en semaforazos era su hermano José, asesinado en agosto del año pasado por el ciudadano marroquí Omar Mimi, con el que compartía piso en la calle Carena, en Madre de Dios. José Ocaña Candela tenía un amplio historial delictivo que arrancó cuando era menor de edad. A los 16 años fue detenido por robar motos. Nada más cumplir la mayoría de edad, se dedicó a atracar salones recreativos.

Otro hermano más también fue arrestado por dar un semaforazo en la avenida de Andalucía. Generalmente cometían estos robos a primera hora de la mañana o ya caída la noche, y casi siempre en las avenidas principales próximas a los Pajaritos, como la Ronda del Tamarguillo, Kansas City o Marqués de Pickman.

También ha caído en esta operación Verónica O. C., alias Vero, que tiene antecedentes por estafa y blanqueo de capitales. La Policía la detuvo en el año 2009 por hacer transferencias de 6.000 euros a una cuenta suya. Otra hermana más tiene antecedentes por estafa y falsedad documental.

Narcopisos blindados

La investigación contra el clan de los Ocaña la ha dirigido el grupo 6 de la Udyco de la Policía Nacional, una unidad que ha desarrollado con éxito varias operaciones contra el tráfico de drogas a mediana escala.  El operativo se inició a raíz de varias informaciones recabadas sobre el trasiego de personas que se desplazaban hasta Los Pajaritos para comprar droga.

Tras una serie de vigilancias sobre la zona, los agentes lograron identificaron a los moradores de las viviendas investigadas. El clan contaba con hasta siete domicilios en el barrio, dos de ellos completamente vacíos, que se utilizaban como fumaderos. En un tercer piso se guardaba la droga.

Los narcopisos tenían fuertes medidas de seguridad y disponían de varias puertas blindadas de acceso, así como puntos de vigilancia para los aguadores, término con el que se conoce en el argot a los encargados de dar el agua, es decir, de avisar en caso de presencia extraña.

En una nota de prensa, la Policía ha informado de que los pisos eran verdaderos búnkeres. Las puertas tenían varias cerraduras de seguridad y varias traviesas. Además de los aguadores, el clan contaba con personas que patrullaban por las calles próximas a los narcopisos para detectar los movimientos de la Policía.

Los registros finalizaron con la detención de ocho personas y la incautación de 80 gramos de cocaína, hachís, 142 gramos de marihuana, 1.197,50 euros en efectivo, una balanza de precisión, una pistola taser y otras 12 dosis de cocaína y heroína ya preparadas para su venta.

La Policía Nacional ha recordado a la ciudadanía que puede colaborar para erradicar el tráfico de drogas, denunciándolo a través del correo antidroga@policia.es, de manera confidencial y anónima. La información recibida será tratada sólo por los agentes especializados.

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