"Poesía son ustedes, señoras"

Calle Rioja

Café con cerveza. La Fundación Cruzcampo acogió la presentación de un libro singular. Cuatro mujeres, perfiles distintos, que se hicieron amigas por la poesía

De izquierda a derecha, Marta Policinska, Lola García Muñiz, Lola Herrera Uribe y Milagrosa Díaz Gálvez.
De izquierda a derecha, Marta Policinska, Lola García Muñiz, Lola Herrera Uribe y Milagrosa Díaz Gálvez.

21 de enero 2010 - 05:03

UNA empresaria ganadera, una doctora en Medicina, una funcionaria y una pianista. Estas cuatro mujeres, tres andaluzas y una polaca, nacieron como grupo poético en la cafetería del Hotel Occidental. De ahí el título del libro que ayer les presentó José Rodríguez de la Borbolla, Café con leche y un poema, por favor (C&M). "Aunque sea políticamente incorrecto, sigo siendo incapaz de decirle que no a las señoras".

En la reunión fundacional estuvieron las cuatro y el sanluqueño Carlos Hermoso, ya fallecido. Las aglutinó como grupo Vicente Fonseca, que moderó el acto. También Julio Cuesta se multiplicó ayer como anfitrión (presidente de la Fundación Cruzcampo que las acogió) y prologuista.

Dos macarenas. Lola Herrera, por cuna y querencia, funcionaria del Estado, de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir, hasta que el año pasado la transfirieron a la Junta en el tránsito de Chaves a Griñán, los sucesores de Borbolla, presidente de la Junta "del siglo pasado". Milagrosa Díaz Gálvez, Mila, se mueve en ese ámbito como jefa del servicio de Endocrinología y Nutrición del Hospital Macarena. "La poesía es muy buena para la salud".

Se presentaron unas a otras a sus familiares, algunos de los cuales leyeron sus poemas. Jorge Prádanos, autor de la contraportada y muñidor de tanta magia, leyó el poema de su compañera, María Dolores García Muñiz, que cría cerdos ibéricos y ovejas en Paymogo, pueblo de Huelva fronterizo con Portugal. Eva María leyó el poema Tiempo de violetas de su hermana la funcionaria, que fiel al Guadalquivir que fue su negociado cruza en verso "mares y estrechos nunca vistos".

Marta Policinska nació en Poznan, Polonia, en 1978, el año que su compatriota Karol Woyjtila llegó a Papa de Roma. Llegó a Sevilla cuando su padre se incorporó a la Sinfónica en la sección de violas. Marta escribe poemas en español, es profesora de Piano en el Conservatorio Manuel Castillo, se licenció en Periodismo y se va a doctorar con un trabajo sobre la literatura rusa de entreguerras. Eligió a una lectora singular. La polaca Marta Policinska conoció a María Domínguez cuando esta escritora de Santa Olalla del Cala (Huelva) presentaba un libro en Castro Urdiales. "Nos presentaron después de que yo bailara sevillanas con un belga", recordó ayer la amiga de la polaca.

La presentación la amenizó y redondeó el trío Boyacá, dos violinistas colombianos, los hermanos Pedro y Cristian Romero, e Ivo, músico de Algeciras. En nombre de la ausente editora, habló Carlos Sanjosé, que citó a Carmen Balcells y Esther Tusquets. Carmen María Pérez Rivero leyó un poema de la doctora. Borbolla citó a Bécquer y pasó del "¿Qué es poesía? me preguntas. Poesía eres tú" al "Poesía son ustedes, señoras". Las autoras recordaron su deuda con Noches del Baratillo y el taller de Jirones de Azul.

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