Sevilla es la tercera ciudad española con mayor potencia en iluminación

Medio Ambiente

La capital cuenta con 73.000 puntos de luz, que emiten una media de 2.168 vatios

Espartinas es el municipio de la provincia que mayor contaminación lumínica genera

La Avenida de la Constitución, alumbrada con sus características farolas.
La Avenida de la Constitución, alumbrada con sus características farolas. / José Ángel García

Sevilla debe avanzar mucho en eficiencia energética. En este campo tan amplio, uno de los aspectos que ha de mejorar es el de la iluminación. Aunque no ocupa un puesto alarmante en contaminación lumínica, sí que es una de las ciudades españolas que más potencia emplea en la luz de sus calles, hasta el punto de ocupar la tercera posición en toda España.

No obstante, la capital hispalense no es el municipio de la provincia que peor parado sale en el ranking que ha elaborado un equipo de expertos liderado por el astrofísico Alejandro Sánchez de Miguel. Espartinas corona esta tabla, una localidad en la que el exceso de luz eléctrica se registra, principalmente, en las urbanizaciones que se levantaron en los años del apogeo inmobiliario y que en algunas ocasiones se emplea en promociones donde se crearon calles y plazas pero en las que no se llegó a construir ninguna vivienda.

Pese a todos los planes desarrollados por los últimos gobiernos municipales y de que Juan Espadas, actual alcalde de Sevilla, sea el presidente de la Red de Ciudades por el Clima, la capital andaluza sigue presentando déficits importantes en el ahorro energético. Así lo demuestra el ranking de la contaminación lumínica en España, publicado por el repositorio científico europeo Zenodo.

Para elaborar este listado se tienen en cuenta seis indicadores: Cantidad de farolas por kilómetro cuadrado, potencia emitida al espacio por farola, número absoluto de puntos de luz, potencia emitida al espacio (la que capta el satélite con el que trabajan los profesionales), potencia emitida por área y potencia emitida por habitante. Todos ellos conforman un ranking total en el que Sevilla ocupa el puesto 109 de los más de 2.216 municipios analizados.

Sevilla ocupa el puesto 109 en el ranking de la contaminación lumínica de España

Pese a ocupar una posición bastante alta, no resulta tan preocupante si se compara con la de otras ciudades andaluzas, como es el caso de Granada, que se sitúa en el número 20. El dato más alarmante se obtiene al analizar cada indicador. Es aquí donde se detecta que la capital andaluza es la tercera de España -por detrás sólo de Madrid y Zaragoza- en el total de potencia emitida, es decir, aquélla que, procedente de la iluminación de las calles, capta el satélite.

Para Alejandro Sánchez de Miguel, esta situación se produce por cuestiones geográficas, como "el extenso término municipal que atesora Sevilla", pero también por otros factores relacionados con los puntos de luz existentes, la intensidad y la temperatura que se usan en alumbrar el viario público y los recintos privados.

El informe también detalla que la potencia media instalada en la ciudad hispalense es de 13 millones de vatios, lo que le lleva a ocupar la referida posición en la tabla. Los puntos de luz establecidos suman un total de 73.405.

La iluminación del Banco de España.
La iluminación del Banco de España. / José Ángel García

Bilbao, Valencia y Barcelona ocupan las primeras posiciones en la mayoría de los indicadores, ya que a los problemas de superficie suman los malos datos por el tipo y número de farolas empleadas. Como ya se dijo antes, el puesto más adelantado de Sevilla se registra en la potencia que la iluminación envía al espacio, donde es la tercera localidad española, aunque también destaca por el número de puntos de luz, hasta situarse la séptima. No en vano, se llega a contabilizar una media de 787 farolas por kilómetro cuadrado. Cada una de ellas emite una potencia de 2.168 vatios.

Alejandro Sánchez explica que a la hora de elaborar el ranking total y, por tanto, el puesto que alcanza cada localidad en dicha lista, no sólo ha de tenerse en cuenta estas cifras, sino también el tipo de iluminación empleada, de la que depende en gran medida la contaminación que se genere por luz. El experto incide en que desde hace más de un lustro las administraciones públicas y las entidades privadas apostaron por las bombillas led, sin embargo, esta tecnología puede ser igual de perniciosa que la tradicional si no se tienen en cuenta la posición del punto de luz, su intensidad y el color que se emplea.

En el primer condicionante siempre se aconseja que la bombilla se proyecte hacia abajo y no a todos los ángulos. A ello ha de sumarse la bajada de la potencia, asignatura pendiente en Sevilla. "Estos dos factores cuando se cambian, por regla general, crean una sensación de inseguridad en lugares que antes han estado demasiado iluminados, de ahí que los gobiernos locales sean reacios a modificarlos", añade el investigador, quien abunda en que "para andar por las calles sólo hace falta que esté alumbrado el suelo".

Uno de los aspectos más importantes a la hora de conseguir un alumbrado eficiente es el color. "La blanca o azulada es la que más contamina", asevera el experto, que recuerda que la Junta de Andalucía fue de las primeras administraciones en alentar a su cambio por las de tonalidad naranja. "Entiendo que esté último color pueda resultar demasiado triste en algunos enclaves, de ahí que recomiende en zonas comerciales una tonalidad más clara y en las residenciales, la más apagada, pues resulta la más idónea para descansar", apostilla.

Para que una lámpara led ahorre luz debe ser de baja potencia y evitar el color blanco o azul

A nivel provincial, la capital es el quinto municipio en cuanto a contaminación lumínica. El primer puesto se lo lleva Espartinas, que ocupa la posición 85 frente a la 109 de la ciudad hispalense. La localidad del Aljarafe cuenta con una gran masa de luz que capta el satélite, procedente la mayoría de ella de las farolas de las urbanizaciones que se levantaron en los años del apogeo inmobiliario, en la década pasada. Incluso muchos de estos puntos de luz se encuentran en zonas que no están habitadas, en calles que se habilitaron para promociones fantasmas, pues la crisis las paralizó .

Le siguen Camas (rodeada de un buen número de polígonos industriales y recintos comerciales), Mairena del Aljarafe (otra de las zonas de expansión inmobiliaria) y Lora del Río, en la frontera entre la Vega y la Sierra Norte.

Luz de farolas y de focos que iluminan la Giralda.
Luz de farolas y de focos que iluminan la Giralda. / José Ángel García

Como dato curioso, ha de destacarse que Alcalá de Guadaíra, pese al importante tejido industrial que alberga, ocupa el puesto 444 en contaminación lumínica, muy por detrás de poblaciones más reducidas y menos habitadas.

Caso más sorprendente es el de Dos Hermanas, la localidad donde más aumenta la población los últimos años y que, pese a dicho incremento, es una de las que menos contamina con su iluminación, al ocupar el puesto 1.310, en la parte final de la tabla provincial.

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