Corte total del puente de la Señorita

Sevillasemueve también pide un paso alternativo para bicis y peatones entre Sevilla y Camas

  • Propone que el puente admita a bicis y peatones durante los trabajos o que se habiliten espacios en el vecino Puente del Patrocinio entre Triana y el enlace con la SE-30

  • Recalca que una obra de este tipo no puede cortar la conexión entre ambas ciudades, aunque sea por unas obras de seis meses 

El puente de la Señorita entre Camas y Sevilla antes de ser cortado por completo para su reforma.

El puente de la Señorita entre Camas y Sevilla antes de ser cortado por completo para su reforma. / Juan Carlos Vázquez

El corte total del puente de la Señorita entre Camas y la Cartuja ha llevado a la asociación Sevillasemueve, preocupada por todos los asuntos relacionados con la movilidad, a reclamar a la consejería de Fomento de la Junta una mayor sensibilidad peatonal y ciclista.

"El puente multimodal que une Camas y la Cartuja uno de los tres únicos accesos a pie o en bici a la ciudad desde la ribera aljarafeña del cauce vivo del Guadalquivir".

La entidad demanda soluciones alternativas cómodas y factibles para la conexión ciclopeatonal entre Camas y Sevilla durante la ejecución de las obras del puente, que durarán seis meses. Propone, entre otras opciones, que se coordinen las obras de forma que se admita en el puente de la Señorita el paso de bicis y peatones durante los trabajos, o incluso que se habiliten y conecten espacios para peatones y ciclistas en el vecino Puente del Patrocinio entre Triana y el enlace con la SE-30. "Es intolerable que estas cuestiones no se hayan considerado con anterioridad al inicio de las obras, se está a tiempo de rectificar", protesta.

Sevillasemueve señala que este puente multimodal que une Camas y la Cartuja es en la actualidad "la única conexión factible para peatones y ciclistas entre el municipio camero y los barrios de la ciudad más próximos, como Triana, Cartuja o el Centro". En suma, uno de los tres únicos accesos a pie o en bici a la ciudad desde la ribera aljarafeña del cauce vivo del Guadalquivir.

La entidad reconoce que el puente hay que arreglarlo porque se encuentra "en un estado lamentable, con grietas, baches o elementos vandalizados. De hecho, la reforma es más que necesaria: permitirá una reforma del pavimento y mejores condiciones para la movilidad sostenible, ya que además permitirá implantar de manera efectiva un carril bus-VAO entre Camas y Sevilla".

Sin embargo, lamenta que el inicio de las obras ha llegado por sorpresa, especialmente por las condiciones en las que se desarrollarán los trabajos: durante seis meses el puente estará completamente cerrado al paso de vehículos y peatones. "Además de cortarse el puente sin previo aviso, el cierre por obras se ha realizado sin la disposición de ninguna alternativa viable para los cientos de peatones y ciclistas que usan a diario el puente para acudir a trabajar, estudiar o por cualquier otra razón".

Critica la entidad que la planificación de las obras se ha realizado "con una total falta de consideración hacia los numerosos usuarios que ya tenía el puente" y se pregunta "qué sucedería si fuese una obra de carreteras: ¿se imagina alguien que se pudiese proyectar una actuación que implique el cierre total de una carretera sin desvíos ni soluciones durante las obras?". Y concluye que de nuevo se ha producido una minusvaloración de los peatones y los ciclistas, que evidencia la necesidad de un cambio de mentalidad en las administraciones.

Sevillasemueve destaca que es preceptivo en cualquier proyecto de carreteras la redacción de un estudio específico de desvíos provisionales, que se materializa como anejo de soluciones propuestas al tráfico. "Un estudio de dichas alternativas es imprescindible en una obra de las características que se plantea, ya que el cierre impone unos rodeos kilométricos hacia el Viaducto del Alamillo o hacia el Puente de San Juan que, de golpe, eliminan cualquier posibilidad de realizar el trayecto entre Camas y Sevilla en bici o a pie".

Y explica que Camas se sitúa a kilómetro y medio de Triana o a dos kilómetros y medio del centro histórico, lo cual permite la conexión entre ambas a pie o en bicicleta. "Una obra de este tipo no puede permitirse de ningún modo el corte de la conexión entre ambas ciudades, aunque sea por unas obras de seis meses. El área metropolitana no puede permitirse esta falta de sensibilidad hacia una movilidad sostenible que, ya de por sí, lo tenía muy difícil más allá de la SE-30 por el dañino modelo urbanístico, territorial y de infraestructuras implantado durante décadas".

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