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Toneladas de arte e ilusión en el viejo Kilo

  • Balance. Juan Cruz y David Gallego celebran a partir de hoy el quinto aniversario de Diwap, galería de la calle Feria, con obra de ocho artistas que expusieron a lo largo de este lustro

David Gallego (izquierda) y Juan Cruz, junto a un diseño de Dhani Barragán. David Gallego (izquierda) y Juan Cruz, junto a un diseño de Dhani Barragán.

David Gallego (izquierda) y Juan Cruz, junto a un diseño de Dhani Barragán. / belén vargas

En un lugar de la calle Feria de cuyo nombre siempre querrán acordarse no ha mucho tiempo, cinco años, que llegaron dos manchegos. En lo que había sido El Kilo, pusieron Toneladas de ilusión. "Cuando llegamos, el local llevaba cinco años cerrado. No tenía ni puerta, el suelo no se sabía de qué era, los cristales estaban tapados. Había dos opciones. O teníamos mucho dinero para arreglarlo o teníamos muchas ganas". De lo segundo estaban bien servidos. De lo primero, "al principio no teníamos ni para pagar el alquiler".

Es la prehistoria de Diwap, iniciales de Diseño Imagen Web Arte Publicidad, la aventura en la que se embarcaron David Gallego (Ciudad Real, 1981, "nací el mismo día que Iker Casillas") y Juan Cruz (Ciudad Real, 1986, llamado a meter goles: cumple años el día que se inaugura el Mundial de Rusia). Dos jóvenes culipardos -gentilicio de su ciudad natal, que como cantaría Silvio en otro contexto, antes que Sevilla Fernando III conquistó- que además de paisanos son socios y desde hace un tiempo cuñados. El bucle perfecto.

"Nos felicitan por sobrevivir, empezamos en 2012, en el pico de la ola de la crisis"

Hoy Miércoles a las 20:30 inauguran la exposición Colors para celebrar los cinco años desde que abrieron. Serán tres meses con obras de ocho artistas que en este tiempo han participado en diferentes exposiciones individuales, a saber: Dhani Barragán, Rubén Fernández Castón, Paola Vecchi, Miguel Ángel Cardenal, Carlos Martínez, Murdo Ortiz, Antonyo Marest y Alejandro Ginés. "Falta el Pelucas, pero está en México".

Cumpleaños y fin de temporada a la vez. "Ya vamos a por el sexto. El quinto es complicado. Es un año de inflexión", dice David. "Eso es, no me salía la palabra", apostilla Juan Cruz. A veces sí le salen. "Sabíamos que si teníamos que conquistar algo tenía que ser una ciudad grande". Ahora es David el que matiza. "Eso suena a Alejandro Magno".

Más que paralelas, sus vidas artísticas fueron perpendiculares. David Gallego llegó a Sevilla con 18 años para estudiar Ciencias Ambientales, cosa que hizo en un centro de Umbrete adscrito a una Universidad de Gales. Por ahí descubrió la Fotografía, hizo un máster de Imagen en el Néstor Almendros y recorrió medio mundo con su cámara. Juan Cruz, cinco años más joven, llegó a Granada para hacer un máster de Dibujo. Antes de llegar a Sevilla, mientras su futuro cuñado se comía México a impresiones con su cámara, él hizo escalas en Salamanca y Altea (Alicante).

Un quinto aniversario en estos tiempos es como un quinto centenario y en cierta forma ellos se sienten Elcano y Magallanes. "Mucha gente nos felicita por haber sobrevivido. Cuando empezamos en 2012, estábamos en el pico de la ola de la crisis". Empezaron en un taller-habitación "con dos portátiles y una cámara de fotos", en un piso de la calle Escoberos, cerca de la Macarena, que compartían con otra media docena de artistas "de diferentes disciplinas".

Juan se encarga del diseño y de las relaciones públicas; David, más reservado, lleva la web y el marketing. Sus molinos son gigantes. Quijote y Sancho, ora sueña, ora proyecta, se alternan como caballero y escudero pero tienen el Vizcaíno a dos tiros de piedra. De sus pequeños clientes dicen que son "muy grandes porque nos dieron la posibilidad de crecer y de mejorar". La Mancha es un señuelo del amanecer y el atardecer, "esas llanuras que parecen océanos". El AVE siguió la estela de San Fernando, "lo que pasa es que Sevilla parece que está mucho más cerca de Ciudad Real que al revés. Aquello sigue siendo el norte". Ellos no lo pierden con esta galería plural en el corazón comercial de la ciudad, zoco entre antiguas mezquitas. Donde no había puertas ahora hay una ventana a la abstracción geométrica, el arte urbano, el nuevo arte contemporáneo.

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