Calidad del aire

La contaminación por ozono troposférico supera los límites en el centro de Sevilla

  • Son datos del informe nacional de la calidad del aire 2018

  • Los altos niveles se relacionan con ciertos efectos sobre la salud

Tráfico de vehículos en la avenida Torneo de Sevilla. Tráfico de vehículos en la avenida Torneo de Sevilla.

Tráfico de vehículos en la avenida Torneo de Sevilla. / Belén Vargas (Sevilla)

La calidad del aire de Sevilla está afectada por contaminación de ozono troposférico (O3) por encima de los niveles legales para la salud, una situación que se da en la “estación centro” de Sevilla. Así consta en el informe de evaluación de la calidad del aire en España en 2018 que dio a conocer este miércoles el Ministerio de Transición Ecológica. Los datos indican que en tres años el número de superaciones de 120 microgramos por metro cúbico ha sido de 32.

Este ozono se forma con la reacción fotoquímica de la intensa luz del sol y las emisiones del tráfico

El ozono troposférico es un contaminante secundario que se forma a partir de reacciones fotoquímicas complejas en las que interviene la intensa luz solar y contaminantes primarios como son los óxidos de nitrógeno (NO, NO2) y compuestos orgánicos volátiles, causados sobre todo por el tráfico.

La mitad sur de España por lo general, y parte de Valencia y Cataluña, muestra niveles altos, según el informe nacional. Los peores valores de ozono troposférico se registran en el barrio jiennense de Las Fuentezuelas (64 microgramos por metro cúbico), Asomadilla (Córdoba) con 58 microgramos por metro cúbico, y Ronda del Valle (51).

La estación centro de Sevilla está calificada en el informe como “urbana” por estar en una zona edificada de forma continua y “de fondo” por ser una estación donde no se manifiesta ninguna fuente de emisión como predominante.

Turistas por el Costurero de la Reina de Sevilla cuando el calor aprieta. Turistas por el Costurero de la Reina de Sevilla cuando el calor aprieta.

Turistas por el Costurero de la Reina de Sevilla cuando el calor aprieta. / Juan Carlos Muñoz (Sevilla)

Efectos sobre la salud

Según el informe nacional, la alta presencia del ozono troposférico en el aire en España ha sido relacionada con la mortalidad (general y por causas cardiovasculares y respiratorias), el bajo peso de nacimiento de los bebés y la demencia. Y señala que “aunque es ampliamente conocido que el mayor efecto del O3 se da en el aparato respiratorio, no se han realizado estudios en España que lo relacionen con enfermedades y efectos adversos de este sistema”.

Esta contaminación provoca como mínimo 5.000 muertes en España atribuibles al ozono troposférico desde el año 2000 al 2009

Respecto a la mortalidad observada en España por O3, los datos indican que esta contaminación provoca un mínimo de 5.000 muertes en España atribuibles al O3 desde el año 2000 al 2009 (500 muertes al año). Se estima que el riesgo de sufrirla aumenta en un 3,19% cada vez que se incrementa en 10 microgramos por metro cúbico (µg/m3) la concentración de ozono. Este dato se puede dividir, a su vez, en mortalidad cardiovascular y respiratoria, donde el aumento del riesgo para el mismo crecimiento de la contaminación es de 2,44% y 8,17%, respectivamente. La influencia en los efectos respiratorios es mucho mayor.

En relación al bajo peso de nacimiento de los bebés, el impacto del ozono sólo ha sido relacionado en dos provincias, León y Navarra. Este hecho sirve para remarcar que los más altos niveles de O3 se dan en zonas rurales cercanas a núcleos urbanos contaminados. Además, este factor está muy relacionado con la temperatura.

Por último, el ozono troposférico ha mostrado una relación significativa con el riesgo de sufrir demencia. Se ha observado que las hospitalizaciones por síntomas de demencia atribuibles al O3 aumentan un 8,25% cuando se produce un incremente de 10 microgramos por metro cúbico (µg/m3) en la concentración de ozono troposférico en el aire.

En el resto del país

El ozono troposférico sigue mostrando en 2018 niveles elevados en zonas suburbanas o rurales, debido en gran medida a la alta insolación y a los niveles de emisión de sus precursores (principalmente óxidos de nitrógeno –NOx– y compuestos orgánicos volátiles). Según el informe, la situación es muy similar a la de años anteriores, si bien se aprecia una pequeña disminución en el número de zonas que superan el valor objetivo para la protección de la salud (pasan de 36 a 35).

En toda España, de las 126 zonas donde se evaluó este contaminante en 2018, el valor objetivo de O3 para la protección de la salud se supera en 35 puntos con valores por encima del valor objetivo, en 80 valores entre el valor objetivo y el objetivo a largo plazo y en las otras 11 restantes, por debajo del objetivo a largo plazo.

Respecto al valor objetivo de O3 para la protección de la vegetación, de las 98 zonas donde se evaluó este contaminante en 2018, en 53 de ellas se registraron valores por encima del valor objetivo, en 30 valores entre el valor objetivo y el objetivo a largo plazo y las 15 restantes registraron valores por debajo del objetivo a largo plazo.

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