El niño que quiso conocer a Spiderman
Calle Rioja
Benéfico. Se inaugura una exposición de pintura en el Alcázar cuyos fondos se destinarán a la Fundación Pequeños Deseos que alegra la vida de niños enfermos.
DOS de los cuadros resumen en su título la filosofía de la muestra colectiva -34 artistas- que ayer se inauguró en el Alcázar. Uno de Antonia Jaén titulado El sueño de Julio; otro de Manolo Cuervo que utiliza el lenguaje pancartero: No Nos Mires Únete.
La traducción podría ser: el sueño de Julio es que no te quedes mirándolo para que lo vea hecho realidad. Esta exposición se denomina Pequeños Deseos, como la Fundación que la patrocina. Nombres consagrados de la pintura sevillana, otros que piden paso, compendio de firmas sin jerarquías unidos con un propósito: la mitad de lo que se recaude con la venta de las obras de Salinas, Cadenas, De Cárdenas, Barragán y este largo etcétera irá destinado a la Fundación Pequeños Deseos.
Los destinatarios son niños con enfermedades terminales o raras, dolencias crónicas o que padecen malos diagnósticos. Pequeños Deseos nació en Madrid el año 2000 con el apoyo del Padre Ángel y Mensajeros por la Paz. En Sevilla coordina la Fundación Mercedes Vázquez, hija del gran Pepe Luis Vázquez, de quien ha heredado la clase y el pundonor para lidiar astados sin rostro que empitonan a los más indefensos.
"En Sevilla ya hemos hecho realidad 62 deseos y hay 27 en proyecto", dice entre cuadros y pintores Mercedes. La Fundación está en contacto con las unidades de Pediatría de los hospitales Virgen del Rocío y Macarena, hablan con los padres de los niños, que no saben nada. "El factor sorpresa es fundamental". "Uno quiere conocer a un famoso, otro ser bombero o ir a Eurodisney". Un niño quería conocer a Spiderman. La Fundación habló con el circo de Teresa Rabal y el chiquillo, sentado en primera fila, no imaginaba que de la pista se le iba a acercar un equilibrista vestido de Spiderman.
Hoy juega España, todo el país es un patio de Banderas y Mercedes Vázquez cuenta que abundan los deseos balompédicos: un niño ha podido conocer en persona a Messi, otro pronto hará lo propio con Casillas y Di María. Igual alguno quiere ser pintor o descifrar el estrecho de Gibraltar pintado por Reyes de la Lastra. Para ello, subiría en la Barca de Félix de Cárdenas con el náufrago de Pedro Naranjo entonando la canción pirata de Ricardo Cadenas.
Carmen Carmona es la comisaria de la exposición. Se pone la tarde con el Nocturno de Juan F. Lacomba, jardines del Alcázar pintados por Zenaida P. Romero en redundante escorzo; paisaje sin límites de Ricardo Suárez, gerundios jornaleros de Manuel Barahona o footing por el parque con las zapatillas pintadas por Alfonso Buendía.
A la inauguración, con la introducción de Jacinto Eliott, arquitecto-conservador del Alcázar, y Pilar Luengo, acudieron el ex alcalde de Sevilla Manuel del Valle y Rafael Carretero, muñidor de tantas Ferias. Entre las firmas, tres autoras del cartel de fiestas primaverales: Concha Ybarra, Reyes de la Lastra y Marina Díaz Velázquez, que firmaba un magnolio y un autobús, el campo y la ciudad. Amén de la presencia testimonial entre el público de Antonino Parrilla, autor del último cartel de temporada. También figura en la nómina de artistas Ricardo Suárez, autor del diseño de una portada de Feria. La exposición estará hasta el 13 de julio.
El fin y los medios son igualmente loables. Miguel E. Jiménez, delegado para Andalucía y Extremadura de Unión Fenosa, se quedaba atónito al contemplar los dos cuadros de Clelia Manchetti, italiana, esposa del cónsul de Italia en Sevilla, pintor consorte con sede en Fabiola que no quiso perderse la muestra.
Manolo Cuervo recorría la exposición acompañado de su amigo Fausto Velázquez, pintor y galerista. Cuervo puede presumir de tener obra simultáneamente colgada en espacios tan distintos como el Alcázar y el bar Corral de Esquivel, en la Alameda de Hércules. En uno de ellos residió Alfonso X el Sabio y se casó Carlos V; en el otro, santuario del cante flamenco, tuvo su trono el rey de los Caramelos.
La Fundación Pequeños Deseos está presente en Madrid, Barcelona, Valencia y Sevilla. Mercedes Vázquez pretende extenderla al resto de provincias andaluzas. Deseos hechos realidad, el sueño del arte, en puertas del cincuentenario de la muerte de Cernuda. Los pintores van llegando: aparece Cristina Ybarra, autora de un espectacular trabajo apaisado, dimensiones mucho más grandes que los tres sin título de su prima Concha Ybarra. Campanas de Aurora Romera. El sueño de Julio hecho realidad. Hasta el 13 de julio, en puertas de la Marsellesa.
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