La parada de Su Eminencia del Metro sigue en obras tras 2 años
Una tortuosa rampa es la única entrada a la estación Cocheras · Llueven las quejas de los mayores y personas con carros · Los ascensores se retrasan a septiembre
La única parada del Metro aún en obras dos años después de inaugurarse la línea 1 está en un barrio obrero. Quedan por terminar los accesos exteriores para subir a la estación y la reurbanización del entorno. Para llegar a lo alto de la estación Cocheras, junto a Su Eminencia, hay que caminar a pie por una rampa tortuosa que se eleva varios metros sobre el suelo y dar un rodeo absurdo porque aún no funcionan los dos ascensores y las escaleras mecánicas que debieron estar listos a principios de 2010.
La Agencia de Obras Pública de la Junta admite que el retraso es amplio y anuncia que "en menos de dos semanas" estarán las rampas y peldaños definitivos con una pendiente más suave. Los elementos mecánicos para subir a la estación -con un software integrado y controlado por el Metro- no funcionarán hasta final de agosto o inicios de septiembre de este año, cuando debe acabar toda la obra.
A paso ligero se tardan no menos de tres minutos en alcanzar la entrada de la estación. Isabel y Fernando de 55 y 56 años, él operado de la pierna por un accidente laboral y ambos vecinos de la calle contigua Huerta del Canario, explicaron ayer al pie de la estación que cuando llegan arriba están "asfixiados" y si aprieta el calor se hace insoportable. Se quejan también del miedo que les da subir esta cuesta cuando cae la noche, ya que hay poca luz y la parada está rodeada de jaramagos y solares por construir.
Esta obra de nunca acabar ha dado la puntilla a los vecinos, muy críticos. "Llevo 30 años viviendo aquí y esto sigue igual. Nos hemos comido la mierda de los caballos durante 13 años cuando estaban las cuadras en las antiguas cocheras del Metro, luego el cementerio de coches lleno de ratas y de culebras, y ahora, con el Metro, otro montón de años comiendo mierda", relata Isabel llena de ira. Socia de la asociación Entre Lindes cuyo líder se ha vinculado a Zoido, esta vecina denuncia que los tres candidatos (PSOE, PP e IU) a las pasadas elecciones supieron los problemas con la estación del Metro y prometieron arreglarlo si ganaban el sillón de alcalde.
Los vecinos -de La Música, Las Águilas y Los Prunos- piden vigilancia policial por la escasez de limpieza en los alrededores de la estación en obras, lo que genera inseguridad. Hay robos constantes de hierros por parte de personas ajenas que entran a diario en la obra, confirman los empleados. El otro día se llevaron 80 euros y un móvil de las casetas de obras.
El depósito de la bomba de riego del futuro parque está sirviendo de infravivienda a la familia de una mujer embarazada, que se coló aprovechando que no tenía cerramiento. Los servicios sociales de emergencia acudieron ayer a inspeccionar la zona y está previsto que desalojen a la familia el martes a las 9:00 de la mañana. El desalojo permitirá al ferretero acabar el cerramiento del depósito. Los vecinos se habían alarmado al ver que este local servía de alojamiento y podía haber algún incidente.
Las personas mayores y las que van con carros no dejan de quejarse a los responsables del Metro de la rampa insoportable. Pero la obra depende de la Agencia de Obra Pública de la Junta de Andalucía, que aporta los más de 5 millones de euros que cuesta convertir esta zona en un parque elevado con acceso desde todos los barrios que la rodean.
La obra exterior de esta estación lleva un retraso de dos años debido a las mejoras añadidas al proyecto (ascensores y escaleras mecánicas) y a la crisis económica que hizo caer a la primera constructora (Rafael Morales) en concurso de acreedores. Heliopol retomó los trabajos, pero avanza lentamente, con 15 a 20 empleados a diario. Los trabajos comenzaron a principios de 2009 con 14 meses de plazo interminables. Los vecinos se merecen ascensores con urgencia.
También te puede interesar