Sevilla FC Muriel y Banega, realidades y quimeras

  • El acuerdo para el traspaso de Muriel, por más de 15 millones de euros, desatasca el canal de salida

  • Sin oferta alguna por Banega, que sí cuenta como un pilar del proyecto

  • El club sí atendería propuestas por Sergio Rico, dado que todo lo que ingrese dejará beneficio neto para invertir

Banega golpe el balón ante Muriel y Aleix Vidal en un entrenamiento de la pasada temporada. Banega golpe el balón ante Muriel y Aleix Vidal en un entrenamiento de la pasada temporada.

Banega golpe el balón ante Muriel y Aleix Vidal en un entrenamiento de la pasada temporada. / Víctor Rodríguez

El acuerdo para el traspaso de Muriel, a expensas de que pase el reconocimiento médico con el Atalanta, ha supuesto una bocanada de oxígeno en la planificación del Sevilla. En primer lugar, porque desatasca de una vez el canal de salida de los futbolistas que no cuentan para el proyecto, que parecía atorado. Yen segundo lugar, porque supondrá sacar de la contabilidad del club uno de sus apuntes más negativos. El Sevilla, pese a la alta amortización del colombiano, dado que costó 21,6 millones hace dos veranos, gana un importante margen de maniobra. Eso es una realidad. Que el Galatasaray o el Boca Juniors quieran hacerse con Banega por menos de cinco millones son quimeras.

Otra irrealidad es que el Sevilla realice ventas beneficiosas contablemente por futbolistas con los que no cuenta. No es el caso de Banega, que sigue siendo uno de los pilares del proyecto y que permanecerá en el Sevilla aunque no renueve, para cumplir su último año de contrato... A no ser que llegue una gran oferta que satisfaga a todas las partes. De momento, ni de Argentina, ni de Turquía ni de ningún otro lado del mundo ha habido siquiera alguna tentativa o consulta al Sevilla preguntando por el precio de Banega. Muchísimo menos una oferta.

Esto no quiere decir que no interese a algún club. Sí quiere decir, o sea, es otra realidad, que no ha llegado ningún equipo que colme las aspiraciones económicas y deportivas del argentino y que compense al Sevilla para plantearse su salida. Porque Banega es de los futbolistas caros, de los que es difícil encontrarle sustituto en el mercado.

La amortización en el césped de Banega, aunque en junio de 2020 pueda irse libre, es una realidad que está en el horizonte del Sevilla, en el caso de que Monchi no lo convenza para renovar el contrato. Pero si ya no ha aceptado la propuesta nervionense y pide más dinero, difícilmente el Sevilla subirá su proposición, teniendo en cuenta que empezará la próxima temporada con 31 años. La revolución de Monchi también pasa por no hipotecar al club con contratos largos para futbolistas de edad, como Banega.

No es tan quimérico que el Sevilla se plantee una buena venta en la figura de Sergio Rico. El portero de Montequinto, en términos contables, lleva inherente una ventaja a su cualidad de canterano: no hay coste de amortización a devengar del ingreso por su hipotético traspaso. El Sevilla, sabedor de que el portero tiene cotización en Inglaterra, tras su año cedido en el Fulham, se plantearía su salida si llega una oferta medianamente convincente. Todo lo que ingrese será un montante neto a reinvertir en la plantilla. Puede que en la propia portería, si hay una cesión de Juan Soriano...

En cuanto a Muriel, el Sevilla ingresará más de 15 millones si pasa la revisión médica y todo lo que supere los aproximadamente 13 millones pendientes de amortización será beneficio neto a reinvertir. Eso es una realidad.

Y otra realidad es que la negociación por Joan Jordán, la única que ha trascendido a los medios de comunicación pero no la única que tiene abierta Monchi, se está ralentizando más de la cuenta por la esperable resistencia del Eibar, enrocado en los 15 millones de su cláusula de rescisión.

Hace dos veranos, el club guipuzcoano no vendió a Dani García al Athletic, renunciando a un buen traspaso, por lo que el mediocampista firmó como agente libre en el verano de 2018. Claro que el Eibar está ahora necesitado de liquidez para sufragar las obras que está llevando a cabo en Ipurua y el proyecto de la nueva ciudad deportiva. El catalán podría convertirse en el traspaso más alto de la historia del Eibar. Pero si Fran Garagarza no cede, en breve, Monchi abrirá el foco hacia el abanico de opciones que maneja. Y esto también es otra realidad.

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