Sevilla FC La temporada se hizo infinita

  • Sólo Emery y Juande, con plantillas compensadas y de más calidad física, sacaron un alto rendimiento con más partidos

  • Caparrós sería octavo en sus diez citas

Gonalons se retira lesionado, una vez más, del Wanda Metropolitano. Gonalons se retira lesionado, una vez más, del Wanda Metropolitano.

Gonalons se retira lesionado, una vez más, del Wanda Metropolitano. / Joaquín Corchero

El Sevilla puede ahogarse en la orilla, usando el manido aserto que ilustra sobre el que no logra un objetivo tras un largo y mantenido esfuerzo. Sólo haber avanzado más en la Liga Europa o la Copa del Rey habría solapado la no clasificación para la Liga de Campeones, el velado objetivo del club que sólo Joaquín Caparrós se atrevió a señalar, de forma expresa, aunque no en el momento idóneo, cuando peor lo pasaba Pablo Machín. Por la cabeza de ningún sevillista pasa que se pueda dar el milagro, pues bastará un empate del Valencia o del Getafe para dejar al Sevilla fuera de la Champions. En el fútbol puede pasar de todo, pero la sensación general en el entorno del club y en la afición es que la temporada se le ha hecho muy larga al Sevilla.

El equipo que cogió Pablo Machín este verano empezó antes que nunca por las rondas previas de la Liga Europa. El primer partido oficial fue el 26 de julio y con el de este sábado cumplirán los nervionenses su encuentro sexagésimo primero. En el Wanda Metropolitano llegó al sexagésimo y en toda la historia apenas ha jugado 60 partidos o más tres veces. A saber, alcanzó 63 encuentros en dos de las mejores temporadas históricas del club, la 06-07, en la que quedó tercero y ganó la UEFA y la Copa con Juande Ramos, que sólo ganó dos partidos fuera de casa en la segunda vuelta; y fue séptimo en la 15-16, curso en el que Unai Emery desechó el tramo final de la Liga para darles prioridad a la final de la Liga Europa, que ganó al Liverpool, y la final de la Copa, que perdió cuatro días después ante el Barcelona en la prórroga.

Sólo una vez más alcanzó 60 partidos en su historia. Fue en la 14-15, precisamente la del récord histórico de puntos en la Liga, con 76, que le dio solamente para el quinto puesto en apretadísima lucha con el Valencia, aunque también ganó la Europa League, empezó jugando la Supercopa de Europa y alcanzó los cuartos de final de la Copa, cayendo con el Espanyol.

En la 06-07, el Sevilla llegó a 71 puntos, marcando el tercer registro histórico tras los 72 de la temporada 16-17 con Sampaoli, curso en el que hubo 53 partidos oficiales y el Sevilla terminó cuarto y cayó en los octavos de final de una Champions a la que se había clasificado directamente como campeón de la UEL ante el Liverpool.

En la 15-16, la puntuación final, en cambio, fue de las peores de los últimos años, apenas 52, por ese bajón en la Liga cuando Emery rotó y dio descanso a sus titulares pensando en las dos grandes finales que tuvo que afrontar en mayo.

La temporada pasada, el Sevilla compitió en 59 partidos oficiales, otro registro alto. Y terminó séptimo después de haber jugado previa de Champions ante el Basaksehir y de marcar el hito histórico de los cuartos de final del máximo torneo continental, tras eliminar al Manchester United y caer en los cuartos de final ante el Bayern. Jugó la final de la Copa del Rey, que marcó el fin de la era Montella, antes de que Joaquín Caparrós levantara al equipo para clasificarlo séptimo (58 puntos), lo que lo obligó a jugar las tres rondas previas de la UEL esta temporada.

La principal diferencia con aquellas temporadas de más de 60 encuentros oficiales es la calidad física de la plantilla, que además estaban más compensadas para poder rotar entre competiciones, algo que esta temporada ha pasado factura a Pablo Machín con un grupo de futbolistas que ha sufrido multitud de problemas físicos, con todo tipo de lesiones.

Caparrós, en cambio, sólo ha tenido la Liga para intentar meter al Sevilla en la Champions más barata de los últimos tiempos. Pero la plantilla, mal pergeñada y poco adaptada al sistema de Machín de inicio, ya estaba asfixiada. Además, al utrerano, como a la plantilla, se le ha hecho muy largo el tramo de 11 partidos de Liga que tenía por delante cuando relevó al técnico soriano. El curso pasado, en cuatro partidos, logró tres victorias en casa y el empate del derbi. En éste lleva 10 partidos con un rendimiento a menos y acumula cinco victorias, cuatro derrotas y el empate del Wanda, adonde acudió con seis bajas y perdió a dos futbolistas durante el partido. Caparrós en la clasificación de ese tramo de 10 partidos sería octavo, muy lejos del objetivo de la Champions que él mismo fijó como “obligatorio”.

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