El partido del Sevilla FC ¿Qué más hay que hacer si el balón no entra?

  • El equipo de Lopetegui tardó en buscar otros recursos distintos a atacar los espacios con cambios de orientación.

  • Los nervionenses perseveran y no desisten ante los fallos ante el gol.

La Pizarra del Sevilla FC. La Pizarra del Sevilla FC.

La Pizarra del Sevilla FC. / Departamento Infografía

El sevillismo vivió anoche uno de esos partidos marcados por una mezcla de impotencia y desesperación. La ansiedad por la llegada del gol es una de esas sensaciones que tiene gran fuerza en el fútbol. Tanto, que suele pasar que ciegue en algunos momentos los pasos futbolísticos a dar para encontrar las soluciones correctas a ciertos atascos.

El Sevilla la halló porque al final encontró el gol, porque De Jong se quitó el gafe y se lo quitó en general a los delanteros del equipo –los que se alinearon ante el Levante, porque ni Dabbur ni Munir tuvieron oportunidades al no vestirse siquiera–. Porque primero Nolito, luego Chicharito y finalmente el holandés tuvieron ocasiones claras para que el sevillismo no sufriera tanto.

Los de Lopetegui no jugaron un mal partido. Al revés. No era fácil hacerlo tal y como lo había planteado el Levante, pero quizá en algún momento de la noche debieron echar mano de algún otro recurso al empleado desde prácticamente el inicio. Al final lo hizo, porque la apuesta del técnico por el toque y la pausa de Óliver Torres y Franco Vázquez dio sus frutos, pero quizá (por poner alguna queja) pudo haber llegado antes.

Y es que el Sevilla quizá abusó demasiados minutos de ese juego de cambio de orientación y pase largo con el que tratar de sorprender a unLevante que defendía muy junto y cohesionado. Es cierto que el plan era el correcto porque bascular el juego de una banda a otra y atacar el espacio con cambios rápidos es una de las mejores maneras de superar a un rival así, pero corría el peligro de que llegara un punto de no retorno.

Defensa

El sistema defensivo sufrió en la primera mitad a la espalda de Reguilón, despistado por momentos, que obligaba a constantes coberturas de Fernando. Pese a éstas, hubo algún susto, como el que dio Hernani al filo del descanso por esa banda.

También el Levante llegó a tener fases de control del centro del campo, tramos en los que Joan Jordán parecía perdido ante Campaña, Radoja y Melero.

En el centro de la defensa, Koundé le fue cogiendo el aire a la noche, aunque le costó, también porque el Levante convirtió el partido en muy incómodo apretando además con dos puntas, Roger y Morales.

Ataque

El Sevilla buscó bascular y lanzar con cambios de orientación, pero le costó poner balones francos en la primera parte a Chicharito, el elegido por la salida de De Jong del once. En cambio, a Nolito le caían todos los balones.

Se llegó a obcecar el once de Lopetegui en esa vía, pero aun así las llegadas no faltaron, llegando un momento en el que parecía que el gol era imposible que hiciera aparición. Fueron esos minutos de fallos obscenos de De Jong, de Chicharito... Eso sí, Jesús Navas fue un continuo goteo de llegadas y buenos centros y el movimiento clave fue buscar la pausa con Óliver y el Mudo.

Virtudes

Tener paciencia e insistir. Eso no se le puede negar al Sevilla.

Talón de Aquiles

Alguna fase de pérdida de control y alguna falta de recursos.

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