La policía austriaca halla el supuesto cadáver del cazador furtivo
En la granja en la que se atrincheró tras matar a cuatro personas había un arsenal con miles de armas.
El cuerpo calcinado que la policía austríaca encontró en la casa del cazador Alois H. es "con una probabilidad casi total" el propio cazador, que se habría suicidado tras matar a cuatro personas, según indicó el portavoz Johann Baumschlager. Las autoridades hallaron un auténtico arsenal con miles de armas en el sótano oculto de la granja donde vivía el hombre, de 55 años y del que creen que era un cazador furtivo que venían buscando desde hace años. La casa, cerca de la localidad de Melk, en Baja Austria, fue tomada por la fuerza de intervenciones especiales Cobra. Ahora el cadáver hallado en el sótano será sometido a pruebas de ADN para confirmar su identidad.
El portavoz de la policía señaló además que han encontrado indicios de anteriores delitos cometidos por Alois H., como su posesión de armas largas y varias matrículas robadas. Sin embargo, Baumschlager subrayó que nada indica que haya habido más asesinatos. Se está investigando ahora qué delitos pudo cometer el cazador. De hecho, existe una investigación anterior porque al parecer el hombre habría tratado de matar a un cazador que lo descubrió cuando realizaba caza furtiva. Se trata de un hecho que data de 2011, cuando Alois H. atacó al otro hombre con un cuchillo.
Alois H. mató en la noche del lunes a tres policías y al conductor de una ambulancia para evitar ser detenido, después de que la policía bloquease un camino en un bosque para encontrar a un cazador furtivo que llevaba años buscando. Alois H. atravesó el bloqueo y disparó contra las fuerzas de seguridad. La policía lo siguió hasta su casa, donde se atrincheró. Por la tarde oyeron un tiro como última señal de vida y por la noche los agentes, apoyados por tanques del Ejército, comenzaron a registrar todo el lugar, en una operación que llevó horas. Las autoridades consideraban a Alois H. como muy peligroso, porque era un excelente tirador. Disparó siempre contra la cabeza y pecho de sus víctimas. "Actuó con suma brutalidad", según Baumschlager.
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