El futuro de la cadena autonómica

5 ventajas y 5 obstáculos ante la nueva etapa de Canal Sur

  • Una plantilla con margen de motivación aunque numerosa y envejecida o un sector externo descompuesto por los encargos copados por ex directivos es el panorama con que se encuentra Juan de Dios Mellado

Una concursante de 'Yo soy del Sur', talent de sevillanas Una concursante de 'Yo soy del Sur', talent de sevillanas

Una concursante de 'Yo soy del Sur', talent de sevillanas / RTVA

Llega la hora de la renovación de Canal Sur. Siete meses después de las elecciones andaluzas, por fin la RTVA contará con nuevo director general, tras seis años y cuatro meses de interinidad, y un consejo de administración con cabida de todos los partidos que están en el Parlamento, hecho que no se produjo en la pasada legislatura. Por lo pronto las fuerzas políticas se han movido para llegar a un acuerdo postelectoral, reformando poquito para que parezca que se está haciendo ya mucho, y demostrando que la RTVA es un jarrón tan engorroso y delicado que nadie quiere moverse demasiado en esta foto.

Entre los ‘pros’ que se va a encontrar Juan de Dios Mellado están las siguientes claves:

-1. Una corporación aceptablemente aseada en lo financiero y estable en lo político. Mediante el contrato-programa anterior Canal Sur ha mantenido unas cifras de contención presupuestario para mantener la paz social internac (87,1 millones cuesta la plantilla de 1.462 trabajadores) aunque fuera a costa de estrujar aún más a las productoras (30 millones). Con el nuevo consejo, reducido de 11 a 9, y con presencia de los trabajadores, se consigue estabilidad institucional.

-2. Una programación al gusto de los políticos gobernantes. Para confeccionar una parrilla al estilo de los nuevos tiempos políticos andaluces en realidad no hacen falta zamarreos telúricos a la programación. El tradicionalismo, lo popular y el jaleo inofensivo son la marca de los contenidos para las mayorías. No hay que insistir en lo que se emite cada día (copla, toros, pueblos, verbenas y pantanos). Lo que se montaba para agradar a Susana Díaz sirve igual para Moreno y Marín. Incluso los de Vox, que ya dijeron que quería cerrar la cadena, están encantados en cuanto han aparecido en pantalla

-3.Una plantilla con ganas de motivarse. Ante la atonía en los contenidos Mellado tiene margen de mejora en implicación de muchos trabajadores que han estado arrinconados o que no han estado de acuerdo con las líneas de trabajo de Joaquín Durán y sus maraña de directivos. Los sindicatos no lo pondrán fácil en la nueva etapa pero hay muchos profesionales de la casa con ganas de trabajar (aunque hay alguno que nunca en la vida se verá investido por la motivación).

-4. Hay también margen de mejora en los informativos. Siempre desde el otro lado se reprochará de manipulación en los contenidos informativos. Mientras se elaboren contenidos de pluralismo por cronómetro los partidos no tienen nada que temer en cuanto a cuota de aparición (aunque después siempre se quejen). El problema viene con la ignorancia de preocupaciones reales de la comunidad o el sectarismo desde la simple intención de no hallar incomodidades con el poder. No dista de RTVE. El resultado termina siendo inapetente para el espectador. La lógica mayor aparición de los actuales responsables de la Junta ha causado pérdidas de seguidores habituales de la autonómica.

-5. La RTVA cuenta con tres señales en antena (más una en HD). Es un ramillete de canales para forjar variedad, probar, dar oportunidades, atender a minorías. Hay tres cadenas de radio para darles más potencia y contenido y una marca para fortalecer la presencia en webs y redes.

Por contra, los ‘contras’ son numerosos y hay que resumirlos.

-1. El primero es la difícil tarea de convencer al creciente número de espectadores andaluces que no siguen Canal Sur y tienen sus prejuicios. Los audimetros no mienten demasiado. Las cadenas de Canal Sur eran seguidas hace poco más de diez años por una cuarta parte de la audiencia. Ahora no llegan ni al 9% (8,4% Canal Sur; 0,4 Andalucía TV). Cuando palpita la actualidad muchos contribuyentes andaluces no tienen en mente contactar con su medio público y optan por otros medios y canales. La mayoría de los jóvenes se sienten desligados de una corporación que no les ha atendido en esta década.

-2. El tejido de productoras andaluzas está descompuesto. Las que más han trabajado (facturado), con sus servidumbres políticas y de intereses particulares, muestran una alarmante falta de ideas. Lo último que se ha contratado de Juan y Medio es Gente con arte, un talent de flamenco, rumba y copla.

-3. Joaquín Durán, además de ‘quemar’ profesionales válidos deja una parrilla encasillada, confeccionada con productoras externas afectas, de ex directivos. Con gran parte del gasto de este año fijado. Y deja atrás redacciones llenas de conflictos por designar a directivos inadecuados.

-4. La plantilla es numerosa y envejecida. Cambiar realmente la RTVA tiene el principal obstáculo de una dotación desmedida, donde han proliferado las contrataciones interesadas. Un equipo con una media de edad en torno a los 50 años. La modernización técnica, que es costosa, es tan urgente como difícil.

5. Canal Sur sufre de falta de horizontes. Las reformas siempre han sido cosméticas, partidistas y cortoplacistas (¿así será, con fatalismo inevitable, en esta nueva etapa?). En esta década se ha agravado la ausencia de autocritica y de exigencia en los gobiernos de la Junta. El PP, con más consejeros de la cuenta y con productoras de medios afines bien atendidas por la dirección de la RTVA, protestaba con la boca pequeña. El PSOE dejará toda las fuerzas de análisis para criticar a partir de ahora. Con los datos de audiencia, que nunca han sabido manejar los parlamentarios, se pasó de la ocultación a las operaciones de maquillaje y autobombo en notas de prensa vergonzosas: son un buen ejemplo de la falta de transparencia y responsabilidad en estos años.

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