La hora de José Tomás
El madrileño, pese al descenso de espectadores durante la temporada, ha conseguido un aumento de 5.000 nuevos abonados en Valencia · La reventa multiplica por diez el precio de las localidades
Una cuchillada brutal del toro Navegante estuvo a punto de acabar con la vida de José Tomás el 24 de abril de 2010 en la plaza mexicana de Aguascalientes. Ocho litros de plasma en una operación interminable. Y secuelas neurológicas en la pierna izquierda, que salvó gracias a la eficiencia de los doctores. También en México, donde se forjó como torero, había sufrido otra cornada todavía más grave, el 18 de febrero de 1996, en Autlán la Grana, donde un toro le rompió la femoral del muslo derecho; sufriendo dos paros cardiacos antes de ser operado. En aquella ocasión le dieron la extremaunción y volvió a escupir a la cara a la parca.
Hoy, un año y tres meses después, José Tomás se vestirá de luces nuevamente para contar su misterio torero. Jamás una reaparición -a excepción de su anterior retorno, en 2007, en la Monumental de Barcelona, cuatro años después de su inesperado adiós- había sido tan esperada y comentada, con argumentos de todo tipo, tanto a favor como en contra. Un centenar de medios de comunicación cubrirán el acontecimiento, entre ellos varias televisiones de Estados Unidos y de México; si bien la corrida no se retransmitirá en directo.
José Tomás toreará en 2011 un total de nueve corridas. Tras Valencia tiene dos únicos compromisos en Andalucía -el 3 de agosto en Huelva; y el 29 de ese mes en Linares- y cerrará el 28 de septiembre en la Monumental de Barcelona.
Mientras no termine el festejo, en el que Víctor Puerto -sustituye al convaleciente Juan Mora-, José Tomás y Arturo Zaldívar lidiarán una corrida de El Pilar, desconocemos cómo reaccionará el diestro de Galapagar tras un año y tres meses sin actuar ante el público. Sus allegados, un reducido grupo compuesto por los hombres de su cuadrilla; su médico, Rogelio Pérez Cano; y su apoderado, Salvador Boix -prácticamente los únicos que han podido asistir a sus entrenamientos a puerta cerrada- se encuentran satisfechos y afirman que el torero se encuentra totalmente recuperado. En el último entrenamiento, en la plaza de Moralzarzal, el diestro toreó vestido de luces, como punto final de su exhaustiva preparación, lidiando dos toros de El Torreón y de El Pilar.
Tanto el ganadero de El Torreón -el matador de toros retirado César Rincón- como de El Pilar -Moisés Fraile- han afirmado que José Tomás vuelve con toda su capacidad torera intacta. Fraile, titular de la ganadería que hoy tiene un papel esencial en este evento, y cuyo encierro -con un promedio de 540 kilos- pasó el ptrimer reconocimiento sin problemas, afirma que "al toreo le vendría bien otros dos o tres José Tomás. Es un torero que, por encima de cualquier otra circunstancia, agota las localidades porque tiene un gran caché. Para mí supone un orgullo que lidie en este regreso toros nuestros".
El representante del diestro ha afirmado que en su parón por la cornada de México, José Tomás "ha profundizado más en su toreo" y "asombrará a más de uno".
El tirón taquillero de José Tomás está fuera de toda duda y es superior al de cualquier otro torero en la historia. La Feria de Julio de Valencia, que antaño era tan importante o más que Las Fallas, había decaído tanto en los últimos tiempos que se había devaluado en todos los sentidos. Nada más sellarse el acuerdo del regreso en el coso de la ciudad levantina entre el empresario Simón Casas y el representante del torero, la expectación que se despertó por esta feria hizo que nacieran viajes en los que se ofrecía hotel, abono y avión para el ciclo. Como respuesta, el incremento de abonados ha alcanzado los cinco mil y, como es habitual en cada corrida de José Tomás, se colocará el No hay billetes, en una plaza que tiene un aforo de 10.112 localidades. Encontrar a estas alturas una entrada es algo casi imposible, salvo que se retrate en la reventa, quien multiplica hasta por diez el precio de la localidad en taquilla. El logro del aumento de abonos es casi un milagro en esta época de crisis, en contraste con una temporada en la que ha descendido el número de espectadores y de festejos.
La pasión que ha despertado su retorno se palpa ya en las calles de Valencia. El secretario de la Unión Hotelelera de la Provincia de Valencia, Luis Martí, asegura "que la ocupación media en estas fechas es del 60% y la corrida del sábado (por hoy) ha elevado la cifra al 80% en hoteles a partir de tres estrellas".
Un estudio del profesor de Teoría Económica de la Universidad de Extremadura Juan Medina llega a reflejar el impacto económico de las actuaciones de José Tomás entre 2007 y 2010, apuntando 91,7 millones de euros, de los que 37,9 son ingresos directos por taquilla; con 757.612 espectadores, en los 62 festejos que toreó. Según Medina, el negocio que generará por la corrida de hoy es de 2.092.358 euros.
Resulta paradójico que en una época en la que la televisión es una ventana primordial de divulgación, el hecho de que no dejar que retransmitan sus espectáculos -algo que critican sus detractores- ha sido algo favorecedor, convirtiendo cada festejo suyo en un acontecimiento. Incluso, el hecho de que no se prodigue en los medios de comunicación ha aumentado su leyenda. En este caso, cuenta también con una curiosidad: se repartirán gratuitamente 7.000 pañuelos con diseño del artista y ex miembro de Mecano José María Cano, para solicitar los trofeos con la la frase "¡Que le den la oreja!".
Pese a sus detractores, nadie puede dudar del tirón taquillero de este torero, como tampoco de la profundidad de su tauromaquia, basada en el máximo riesgo y en una ortodoxia que encandila. Porque lejos del último diestro que consiguió arrastrar a las masas, Manuel Benítez El Cordobés, el toreo de José Tomás se circunscribe a una concepción clásica, con una tauromaquia que se ha enriquecido en su última etapa, en la que ha manejado con mayor soltura el capote. El torero suele pisar un terreno que muy pocos han conseguido -cruzándose al tercer pitón- y emocionando al máximo, sin necesidad de saltos de la rana, ni excentricidades. El maestro Antonio Ordóñez llegó a decir de él que "pone el cuerpo donde los demás la muleta".
El torero con el que más veces ha compartido cartel -en 90 ocasiones-, José Miguel Arroyo Joselito, explicaba ayer a este diario: "Lógicamente lo que más destaca en su tauromaquia es el valor. De los que he visto, no he encontrado a nadie tan valiente. En cuanto a valor es el más difícil todavía, pero con un toreo de mucha pureza".
La expectación es enorme para esta reaparición. A nadie le han medido tanto los tiempos de espera como a José Tomás, para quien hoy ha llegado su hora.
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