Un pletórico Cayetano a hombros junto a Manzanares

Con cuatro y tres orejas han sido los triunfadores de la tradicional corrida rondeña. Morante se va de vacío.

Cayetano y Manzanares salen a hombros. / Arjona
Irene Martín Moya / Ronda

05 de septiembre 2015 - 22:57

Cayetano arrasó en la LIX Goyesca de Ronda, donde se le pidió el rabo en sus dos actuaciones, con absoluta contundencia en el sexto. Arrastraban al toro, de nombre Señorito y premiado con la vuelta al ruedo, cuando le seguían pidiendo el máximo trofeo. Un torero que torea poco y que no se dejó vencer y lo dio todo en su enfrentamiento con dos figuras. Junto a él, salió a hombros José María Manzanares, tras cortar tres orejas. Morante se fue de vacío tras lidiar un mal lote, el peor de una corrida muy desigual de las ganaderías de Juan Pedro Domecq y Núñez del Cuvillo. Se colgó el no hay billetes y los dos triunfadores brindaron uno de sus toros a Francisco Rivera Ordóñez, ausente del cartel pero presente en la plaza tras la grave cogida que sufrió en agosto de la que todavía se está recuperando.

La respuesta de Cayetano al triunfo de Manzanares fue irse a porta gayola en el tercero, un toro bizco, anovillado, al que llevó al caballo galleando e hizo un quite citando con una mano para dar una larga afarolada y echarse el capote a la espalda. Tras brindar al público que llenó la plaza, con la muleta comenzó de rodillas en el tercio, y el tercer muletazo fue un cambio de mano interminable e impecable. La faena tuvo mucho de valor y raza, con torería, arriesgando y dejando una tauromaquia muy inocente. Volvió a echarse de rodillas en un final muy cerca del toro, que tuvo clase y mayor recorrido por el derecho. La estocada, por derecho y certera puso en sus manos dos orejas. Incluso hubo quien le pidió el rabo.

Su faena al segundo tuvo mayor profundidad y temple. Mientras le dieron la vuelta al ruedo en el arrastre al toro, le siguieron pidiendo el rabo. Todo comenzó con un traspié en el recibo, por el estado del piso, pero se repuso para lancear con gusto. Le brindó el toro a su hermano en un emotivo brindis y ya con la muleta, un trincherazo de primeras, seguido por un pase por alto y a repetir. El toro, de excelente calidad y nobleza, fue un perfecto oponente para dejar que se expresara con más suavidad, sintiéndose en los muletazos y en el cite. Por el izquierdo el toro fue peor, pero logró extraer naturales largos. Torero final, y de vuelta al centro del ruedo para matar al toro en los medios. Otro estoconazo que hizo rodar al toro y asomaron los pañuelos instantáneamente. La confusión del pañuelo azul hizo parar la petición de rabo que luego volvió a cobrar fuerza.

Manzanares le cortó las dos orejas al segundo, un buen toro de Juan Pedro Domecq, que le brindó a Francisco Rivera Ordóñez. Se plantó en los medios para desarrollar la faena sobre todo por el pitón derecho, aprovechando la transmisión y movilidad del animal. Las series fueron cortas pero de muletazos largos y el estoconazo efectivo final le aseguró el doble premio.

Lo mejor de la faena de Manzanares, que tuvo muchas pausas y tiempos entre serie y serie, fue una última tanda al natural, muy vertical. A base de paciencia ante un toro distraído pero con buen fondo consiguió cortar una oreja tras otra estocada certera.

Morante realizó un quite por delantales, soberbio, muy despacio, tras dejar algunas verónicas en el saludo al primero de la tarde. Al toro de Cuvillo, le falto fuerza y en la faena de muleta solo pudo dejar algunos detalles. Escuchó palmas.

El cuarto fue un toro sin recorrido y que no humilló. El tesón de Morante tuvo mérito por las dificultades que presentó el animal. Mal con la espada, escuchó un aviso y fue ovacionado como resultado. Tarde de disfrute máximo y mucha torería.Ficha del festejo:

Tres toros de Núñez del Cuvillo y tres de Juan Pedro Domecq, estos lidiados en los lugares pares, de escasa presencia y de juego desigual. El sexto, Señorito de nombre, fue premiado con la vuelta al ruedo en el arrastre. Morante de la Puebla: silencio y ovación. José María Manzanares: dos orejas y oreja. Cayetano: dos orejas y dos orejas con fuerte petición de rabo. Entre las cuadrillas, destacaron Curro Javier y Joselito Rus, que saludaron tras banderillear a segundo y sexto, respectivamente. Manzanares y Cayetano salieron a hombros. Lleno total en los tendidos del coso bicentenario.

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