Análisis PlayStation 5 Sony entra en la nueva generación con una excelente videoconsola

Presentación de PlayStation 5.

La nueva era de sistemas de entretenimiento de Sony llega a los mercados con algunas características diferenciales respecto a la anterior generación, como la introducción de un hardware más potente para soportar gráficos avanzados, la utilización de trazado de rayos, una mayor velocidad y tasa de imágenes, además de valerse del SSD como elemento de almacenamiento, la auténtica revolución de un hardware mucho más veloz y eficiente. La otra gran apuesta se establece en el mando de control. Sony ha recorrido un largo camino aplicando al controlador un rediseño que incluye cambios en la ergonomía y, lo más importante, nuevas características con la finalidad de promover formas inexploradas de interacción con los juegos.

Un diseño que llama la atención

Para comenzar, nada mejor que detenernos un momento a evaluar el diseño de PlayStation 5, que indudablemente se creó para llamar la atención. Su aspecto es arriesgado, con líneas muy atrevidas y un porte futurista que no deja indiferente a nadie. Se puede utilizar tanto en vertical como en horizontal y para sostenerse en cualquiera de las posiciones necesita el apoyo de una base que permite, en pocos pasos, situar la consola en la posición deseada. La entrada de aire se efectúa por la parte superior o por el lado izquierdo (según cómo se vaya a utilizar). Sus dos solapas/carcasas crean un espacio que garantiza la entrada de aire por un gran ventilador que lo proyecta hacia la consola, es decir, recibe el aire hacia adentro y desemboca en la parte trasera.

Una vez encendida, PlayStation 5 se muestra extremadamente silenciosa. Incluso durante largos periodos de juego es difícil notar su presencia. El único momento en el que se produce algo de ruido es cuando se hace uso de medios ópticos y tan solo se percibe el sonido del disco girando durante unos segundos, después se hace de nuevo el silencio. En relación a las posibilidades de conectividad está bien servida. Cuenta con dos puertos USB tipo A en la parte posterior, más uno en la parte frontal, además de un puerto USB Tipo-C. También utiliza conexión ethernet para conectarse a Internet mediante cable, Wi-Fi 6 y Bluetooth 5.0.

Aspecto de la nueva consola. Aspecto de la nueva consola.

Aspecto de la nueva consola.

Bienvenido SSD, adiós pantallas de carga

En los primeros compases de uso, PlayStation 5 ya pone en evidencia el cambio más notable de la generación: una velocidad increíble. Encender la consola, abrir un juego, cargar un nivel o navegar por la interfaz, son ejercicios automáticos que se ejecutan al instante. El sistema del fabricante japonés promueve una experiencia mucho más ágil en comparación a lo acostumbrado y con un tiempo de respuesta incluso superior a nuestros smartphones y tablets, algo que, por otro lado, esperamos de un hardware moderno. En términos prácticos, los tiempos de carga se han terminado de un plumazo en el mismo orden que la normalización de la velocidad en la que un juego comienza a correr, que guarda más relación con un desvanecimiento de la pantalla que con una fase de carga.

PlayStation 5 cuenta con las últimas tecnologías AMD en procesadores y herramientas gráficas. Un procesador de ocho núcleos basado en Zen2 es el elemento que hace posibles tasas, no solo de 60 cuadros por segundo, algo que en definitiva ya se logró en la pasada generación, sino que también es capaz de alcanzar hasta 120 fps en franquicias consagradas a la acción y el juego competitivo. En el ámbito de la vertiente gráfica, el hardware del fabricante japonés cuenta con un chip con frecuencias de operación más altas. Esto faculta que el rendimiento máximo de PlayStation 5 supere los 10 TFLOPS, que en la práctica se traduce en gráficos fastuosos.

PlayStation 5 en posición vertical. PlayStation 5 en posición vertical.

PlayStation 5 en posición vertical.

Los gráficos brindan muchas opciones y posibilidades

Juegos como Demon's Souls Remake y Spider-Man: Miles Morales ya comienzan a demostrar el potencial gráfico que atesora la consola y permite vivir momentos realmente impresionantes. Incluso Astro's Playroom, un juego que viene incluido en el sistema para mostrar las capacidades del controlador Dualsense, ya soporta 60fps estables para un juego con mucha acción que mantiene resoluciones 4K y llamativos efectos gráficos. La nueva generación también estrena el trazado de rayos, soporta altas velocidades y permite resoluciones avanzadas, pero no es factible que todo se ejecute al mismo tiempo. El resultado es que varios juegos ya incorporan diferentes configuraciones, como Spider-Man: Miles Morales con un modo rendimiento que busca 60 fps, y una configuración con gráficos más avanzados y características como trazado de rayos, pero corriendo a 30 cuadros por segundo. Estas funciones son estupendas, aunque es una lástima que haya que determinar ciertas características, ya que todas aportan beneficios a la calidad del juego. También muestran la clara evolución de esta generación, ya que las consolas anteriores no contaban con estas variaciones, e incluso PS4 Pro solo podía entregar 4K a 30 fps en determinados títulos y sin incluir características como Ray Tracing.

El nuevo mando. El nuevo mando.

El nuevo mando.

Interfaz y mando de control

PlayStation 5 estrena una interfaz que desde el primer contacto resulta muy familiar, pero con la introducción de ligeras mejoras en comparación con lo que conocemos de PlayStation 4. La interacción se mantiene enfocada a un menú que se desliza horizontalmente en la parte superior, mostrando aplicaciones y juegos recientes que finaliza en el acceso a la biblioteca. Las opciones en la parte superior se han simplificado, lo cual ofrece un menú menos cargado. Algunos elementos se han movido a la parte inferior de la pantalla, que emerge cuando presionamos el botón central del mando PlayStation.

Gracias al uso de SSD, la navegación a través de la interfaz es inmediata, moverse por los menús o abrir aplicaciones y juegos al instante es una de las señas de identidad de la consola que ahora promueve con una relación más clara de los contenidos expuestos y, en general, entregando de manera más intuitiva las opciones relevantes para el usuario. Pero parte de la experiencia de jugar en PS5 se deriva de su controlador inalámbrico Dualsense. Además de un diseño elegante y futurista, que sigue el concepto de la consola, también estrena importantes mejoras y novedades. Lo más destacado son sus capacidades de inmersión. La empresa apuesta en esta ocasión por características que reproducen vibraciones que simulan lo que está sucediendo en el juego de una manera muy real, es decir, aporta un nuevo nivel de interacción con los juegos. El objetivo principal es aumentar la retroalimentación que permite el controlador a través de vibraciones, sonidos e incluso resistencia de los propios botones y gatillos.

El controlador háptico emite varias vibraciones diferentes, por separado o al mismo tiempo, simulando todo tipo de acciones y texturas. Se puede discernir cuando un personaje camina en arena, nieve o barro. Añade sonido y disparadores que varían su nivel de tensión en función de lo que sucede en pantalla y, listo, tendrás una referencia sensorial clara de lo que está sucediendo en el juego. Dualsense también cuenta con sensores de movimiento que se combinan con un altavoz que mediante efectos impulsa la inmersión en el juego gracias al sistema de audio Tempest Engine, una tecnología que lleva el sonido envolvente y 3D a otro nivel. Funciona de manera similar a Dolby Atmos, que emula el sonido espacial sin depender de unos costosos auriculares, por lo que el usuario tendrá este efecto tridimensional incluso cuando utiliza la TV o unos auriculares básicos.

Otra novedad importante de PlayStation 5 es la compatibilidad con versiones anteriores, pero aquí solo podemos esgrimir un acalorado por fin: por fin los consumidores de Sony podrán aprovechar la permanencia en su ecosistema, en lugar de tener que pagar por nuevas versiones de juegos que ya se habían lanzado para sistemas anteriores.

Conclusiones

Sony ofrece un hardware digno de esta nueva generación. Entre las características más destacadas de PlayStation 5 brilla la ausencia de tiempos de carga. La videoconsola reacciona instantáneamente y se adapta al tipo de experiencia que se busca en este tipo de dispositivos. En cuanto a gráficos, también tenemos importantes novedades. El aumento natural del rendimiento permite escenas imponentes con efectos impresionantes como reflejos, iluminación y sombras generadas a través de Ray Tracing.

Pero el gran salto generacional ha sido posible gracias a un procesador mucho más potente y a la introducción de velocidades de cuadro más altas. Los juegos estaban atascados a 30 fps en la generación anterior, y ahora se estabilizan a 60 cuadros por segundo, o casos más extremos pueden llevar la velocidad hasta 120 fps, haciendo que la imagen sea mucho más fluida. El efecto SSD hace posible que el uso sea más cómodo, con pantallas de carga cortas o incluso inexistentes, y fácilmente se percibe la calidad gráfica adicional. PS5 ha abierto un universo de prometedoras posibilidades para un futuro que ya está entre nosotros.

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