Comunicarse para crecer

La Asociación SETA trata a niños con trastornos del lenguaje

Niños y una profesora en una de las clases de la Asociación.
Niños y una profesora en una de las clases de la Asociación.
Alejandra Luna Lloréns

20 de marzo 2011 - 01:00

La detección temprana de problemas comunicativos es muy importante para evitar trastornos graves durante el crecimiento y el desarrollo de los niños. El centro SETA es una asociación interprovincial de profesionales, padres, amigos y familiares de niños con trastornos graves del lenguaje y la comunicación que se dedican a trabajar en ese terreno.

María del Carmen Pineda y Nuria Gallego son las fundadoras de SETA, que nació en febrero de 1999 cuando ambas terminaron la carrera de Pedagogía y decidieron abrir un centro de estas características para dedicarse a tratar a niños con estos síntomas, ya que, según Pineda, "hace 12 años en Sevilla no existía ningún centro especializado en el tratamiento específico en niños. Por tanto, es la primera Asociación creada en la ciudad para detectar, diagnosticar y dar tratamiento precoz a niños afectados por el trastorno de espectro autista (TEA) y por el trastorno generalizado del desarrollo (TGD)".

Desde los inicios han trabajado para cubrir las necesidades diagnósticas y terapéuticas de forma temprana a niños de entre 0 y 6 años que presentan esas patologías. Pineda comenta que también tienen que trabajar mucho con la familia, el colegio y todo el entorno que rodea al niño.

Trabajan con unos 100 niños a través de distintas áreas y programas, dependiendo de las necesidades y características de cada uno. Las áreas de trabajo son el lenguaje y la comunicación, el área social y el área de la conducta y la imaginación. A través del programa de Atención Individualizado Intensivo, se trata a niños de 0 a 6 años que tienen retrasos en el lenguaje, en el habla y en la atención. María del Carmen Pineda comenta que los primeros síntomas que se detectan en este tipo de niños es que no atienden, no responden cuando se les llama, ni contestan a lo que se les dice, se aíslan y no se relacionan con los demás. "Lo principal es que los padres detecten esos problemas, los acepten y se actúe lo antes posible para que el pronóstico sea más favorable, puesto que todos los niños no son iguales y cada uno tiene una evolución distinta".

Existe otro programa de atención en sesiones individuales en el que tratan a niños que han salido de la guardería y se encuentran en edad escolar, por lo que hay un tratamiento individual, un seguimiento con el colegio y una puesta en común con el profesorado.

Por otra parte, a través del centro se orienta a los padres sobre la intervención más adecuada para el hijo a través de una formación en técnicas específicas. "Además, acudimos a los hogares para tratar todo el entorno que rodea al niño y proponer pautas a seguir para un mejor comportamiento", comenta Pineda.

Desde SETA realizan un programa de actividades extraescolares en el que se les enseña a tener autonomía personal a través del apoyo al afectado en el lenguaje y en las tareas escolares, llevando a cabo actividades psicomotrices y técnicas de modificación de conducta.

La especialista afirma que, "al principio, los niños llegan bastante aislados e incomunicados pero el desarrollo es positivo. Con nuestro trabajo favorecemos una evolución lo más normalizada posible, para evitar el deterioro de las conductas y aumentar su calidad de vida para facilitarle la integración social y educativa".

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