Sevilla exhibe sus caballos al mundo
La Plaza Nueva, escenario de la proclamación de Sevilla como Capital Mundial del Enganche El desfile extraordinario estuvo marcado por el calor
El mejor preludio para la Feria. Hace ya 30 años que la Exhibición de Enganches del domingo previo a los días de farolillos sirve como anuncio oficioso de la segunda de las Fiestas de Primavera. En este 2014, los coches de caballo no sólo han salido antes de tiempo del lugar donde los almacenan sus propietarios, sino que han tomado la ciudad con motivo del nombramiento de Sevilla como Capital Mundial del Enganche.
Esta iniciativa, puesta en marcha por el Real Club de Enganches de Andalucía (RCEA) -en colaboración con el Ayuntamiento de Sevilla-, se inauguró ayer con una parada que comenzó en la Plaza de España para recorrer después el casco histórico de la ciudad hispalense y volver al Parque de María Luisa. Desde las cuatro y media de la tarde, los 52 enganches participantes en el desfile extraordinario empezaron a llegar al espacio diseñado por Aníbal González para la Exposición Iberoamericana de 1929.
Precisamente ante la estatua de este arquitecto sevillano, Ramón Moreno de los Ríos, vocal de la junta directiva del RCEA, organizaba a los cocheros y propietarios en la explanada alrededor de la fuente antes de la salida en dirección al Ayuntamiento. A pesar del calor que hizo en la tarde de ayer el público -en su mayoría turistas- se concentró bajo este inusual sol de mayo para disfrutar del espectáculo. Sin embargo, algunos sevillanos se acercaron a la Plaza de España, como el aficionado Pedro Rodríguez: "Es una oportunidad para que la gente conozca este patrimonio y que se valore el esfuerzo de quien mantiene esta tradición". También estuvo allí Gonzalo Argüeso, juez de uno de los concursos que se celebra durante el día de hoy dentro de la programación del fin de semana, que, por un día, dejó a un lado sus obligaciones para disfrutar del desfile. Argüeso explicó que, hasta los años 70, existía la costumbre de enganchar antes de la Feria a los caballos para que se acostumbraran a pasear por la ciudad, una iniciativa que, en cierta manera, se retoma con el acto celebrado ayer.
El juez también mencionó la presencia de coches procedentes de países como Francia, Italia, Bélgica, Reino Unido y Portugal. Para Magdalena Abecassis, presidenta de la asociación lusa de enganches, es su primera visita a Sevilla: "No he venido antes porque nunca, hasta ahora, se ha organizado aquí un concurso de coches de caballos de tradición", explicó esta portuguesa, que, según algunos miembros del Real Club de Enganches de Andalucía, será una dura competidora en el certamen de hoy.
Poco antes de salir hacia el andén del Ayuntamiento, el sevillano Rufino García-Otero esperaba en su coche de caballos -un gran dog-cart tirado por ejemplares de la yeguada Westfalia- acompañado por varias niñas ataviadas con trajes de flamenca: "Es un evento muy positivo para Sevilla. Podría hacerse cada diez años de forma periódica sin que compitiera con el concurso anual en la Plaza de Toros de la Maestranza".
Una hora y media tardaron en llegar los enganches a la Plaza Nueva. Después de recorrer el Paseo de Colón y entrar por la calle Zaragoza, los integrantes del cortejo se pararon delante de la fachada neoclásica del Consistorio. No todos los que salieron del Parque de María Luisa pudieron asistir al acto de proclamación de la ciudad como Capital Mundial del Enganches. Algunos coches, cuyos caballos no llevaban herrajes de vidia -un material que refuerza el agarre de los cascos al suelo-, fueron desviados por trabajadores del Ayuntamiento. Además, uno de los primeros enganches que llegó a la zona tuvo que retirarse al resbalar y caer un caballo sobre el pavimento de granito. Algunos de los cocheros presentes achacaron el accidente -que se resolvió al ponerle protecciones de tela al ejemplar para que pudiera caminar- a la existencia de restos de cera de la Semana Santa, pero fuentes del RCEA explicaron que, debido a la pérdida de estabilidad del caballo, éste perdió la confianza y se puso nervioso.
Cuando todos los carruajes estaban colocados, el acto de proclamación de la ciudad como Capital Mundial del Enganche se desarrolló normalmente. A las seis y media, salieron al estrado el alcalde, Juan Ignacio Zoido; el delegado de Empleo, Economía, Fiestas Mayores y Turismo, Gregorio Serrano; y el presidente del Real Club de Enganches de Andalucía, Jesús Contreras; acompañados por la madrina del evento, Carmen Lomana. El concejal, después de agradecer el trabajo de los servicios municipales, destacó la relevancia de esta iniciativa, que hace que Sevilla se convierta en "escaparate mundial por tener, posiblemente, los mejores carruajes de España".
Serrano también fue el encargado de presentar a Luis Ruiz, presidente de la Asociación Híspalis de coches de punto, que recibió un homenaje en nombre de este colectivo por su histórico servicio a la ciudad.
Por su parte, Jesús Contreras hizo un repaso por la historia de la entidad que preside, que "reúne la colección más importante de carruajes históricos del mundo". El alcalde fue el último en tomar la palabra y, después de hacer oficial el nombramiento de la ciudad como Capital Mundial del Enganche, alabó la labor del RCEA para recuperar esta tradición por medio de la exhibición que organizan desde 1984. Zoido también reconoció la importancia de los actos que se celebrarán este fin de semana, que permitirá a los ciudadanos disfrutar de un espectáculo que definió como "vistoso, colorido y exclusivo".
Después del acto, las autoridades se dirigieron a la zona donde estaban situados los enganches para conocer a los coches de caballos y sus ocupantes, aunque poco después empezó a desalojarse la plaza. El cortejo siguió su camino durante toda la tarde, en una suerte de procesión que iba cerrada por un llamativo enganche: un coche cisterna de Lipasam tirado por mulas que la empresa ha restaurado para trabajar en la Feria después de ocho años fuera de servicio.
También te puede interesar