La otra estrella que guía a los Reyes
Acción Luminosa se propone conseguir que ningún niño se quede sin entregar la carta a sus majestades de Oriente y para ello pide la colaboración de los sevillanos con la compra de juguetes
La mágica capacidad que tienen los Reyes para observar nuestros comportamientos a lo largo del año y premiarnos por ellos se materializa llegadas estas fechas en la asociación Acción Luminosa. Melchor, Gaspar y Baltasar delegan en estos pajes sevillanos la ardua tarea de recopilar todas las cartas o peticiones de aquellos que, por su precaria situación, no tendrían la oportunidad de entregarlas de otra manera. Para hacer realidad este gesto, y ya van más de 30 años, esta organización sin ánimo de lucro pide, en su tradicional Campaña de Navidad -aunque su actividad se mantiene viva a lo largo de todo el año-, la colaboración de sus casi 200 socios para la compra de juguetes, con la intención de poder cumplir los deseos recogidos en las cartas de Reyes Magos que cada año recibe de los distintos centros y asociaciones a las que ayuda.
Al frente de esta comitiva solidaria se halla Maribel Ferrand, sevillana que a mediados de los 80 inició esta aventura y que afirma que "se mantiene gracias a la bondad humana; confío en el ser humano al cien por cien, y todos estos años me han reforzado esta idea".
La iniciativa surgió cuando Maribel Ferrand, por entonces profesora sustituta en el colegio Claret, llevaba a su hijo a una guardería donde también asistían niñas de un orfelinato (hoy Casa-Hogar San José de la Montaña). Llegó a sus oídos que estas niñas no recibirían regalos en la noche de Reyes y, sin dudarlo, se puso manos a la obra. Tras consultar con el director de Pastoral del Claret, Juan Carlos Marto, solicitó la colaboración de sus alumnos: "Con que cada alumno aportara simplemente un duro, podríamos conseguir una carta por clase y aquel primer año conseguimos atender 14 cartas, hecho que ha ido aumentando hasta que este año han sido más de 600 cartas de Reyes las que hemos repartido".
Durante más de 20 años la presidenta de la ONG trabajó en el Claret, y en ese tiempo, siempre con la colaboración del centro y los alumnos, no escatimó esfuerzos para ampliar la ayuda a los necesitados, niños, ancianos, discapacitados o enfermos, y conseguirles a cada uno alimentos o un regalo que no podían permitirse. El boca a boca hizo que pudieran cubrirse las cartas, que cada año iban multiplicándose. También empezaron las aportaciones económicas que fueron, paralelamente, incrementándose.
Maribel Ferrand dejó de impartir clases en el Claret hace 14 años pero su vinculación con el colegio permanece. Con ayuda de un ex alumno, David Ruiz, y un claretiano, Santi Cerrato, crearon una página web, accionluminosa.org, para facilitar las donaciones y las entregas y abarcar una mayor difusión. En esta página se publican todas las peticiones que les llegan de las distintas asociaciones con las que colaboran: Asesubpro, Entre Amigos, El Pozo Santo, el comedor gratuito del Pumarejo... así como las donaciones que de forma totalmente anónima hacen los socios y simpatizantes: desde un frigorífico o una lavadora hasta unas mantas o un cuadro. La fundadora de Acción Luminosa comenta que cualquier petición que se publique suele obtener una pronta respuesta positiva por parte de los socios. Una de las demandas de esta web y sin duda la más importante es dar a conocer las distintas necesidades de los centros en la Campaña de Navidad.
Así, este año han repartido 619 cartas, de Entre Amigos, la Hermana María y el Hogar Luis Amigó, que se han repartido entre los alumnos de 2º de Bachillerato del Claret, la Hermandad de Los Estudiantes, la del Valle, la de la Misión y muchos particulares. Además de estas cartas, Acción Luminosa se ha hecho cargo de 80 regalos especiales para el movimiento de los Focolares y el asilo del Pozo Santo, alimentos para más de 200 familias y peticiones especiales de San José de la Montaña, Asesubpro, el comedor del Pumarejo y el padre Andrés Cruz, capellán de la cárcel de Badajoz. "Intentamos que enfermos, ancianos, discapacitados o inmigrantes en situación precaria también tengan sus presentes. Quizás sólo pidan unas zapatillas deportivas o unas mantas, pero a las entidades que trabajan con ellos les cubre una importante necesidad", dice la fundadora, que añade: "Me han contado, yo nunca llevo los regalos personalmente, que las caras de alegría y extrañeza de los cientos de personas que reciben un regalo gratuito, para sus hijos o para ellos, hace que muchos necesitados crean que realmente no todo es malo hoy y hay muchas personas a las que real y generosamente les importa la consecución de un mundo mejor y más justo".
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