Un oasis en tierra de caballos
Formar, domar y competir son las bases sobre las que trabaja el nuevo centro de equitación Ardyzan, dirigido por el jinete José Antonio González
La transcripción fonética de "tierra de caballos" en árabe es "ardyzan", de ahí el nombre del centro ecuestre que recientemente ha abierto sus puertas en terreno de Umbrete de manos del jinete y técnico deportivo en equitación José Antonio González Gago. Una empresa que pretende ir más allá del uso y disfrute de sus pistas para los caballistas y se presenta como la opción ideal para formarse, a medio plazo, y para acoger pruebas de competición a nivel profesional.
Jinete desde los 11 años, este ingeniero técnico agrícola nunca ejerció como tal. Tras una dilatada trayectoria vinculada con el mundo del caballo, en la que González Gago, además de jinete y titulado en equitación, trabajó en ganaderías de caballos y toros bravo, en centros de formación y escuelas impartiendo clases de doma y salto y domando potros a la par que ejercía de juez de estas disciplinas, el sevillano decidió "montarse" por su cuenta y, a final de 2014, vio hecho realidad su propósito que ya empezó a proyectar en 2011.
Donde antes hubo olivos, hoy, en una extensión de 10.300 metros cuadrados, se presenta un completo centro ecuestre con tres pistas: una cubierta de 15x35 metros, una de doma de 20x60 metros y otra de salto de 45x70 metros. No faltan boxes de 3x3 metros con bebedero automático, picadero redondo de 20 metros de diámetro, corraletas para caballos y ponis, guadarnés para clientes independiente y dotado con alarma, aula para impartir clases teóricas, un salón social con vistas a la pista cubierta dotado con máquinas expendedoras de comida y bebida, además de baño.
Con estas instalaciones, Ardyzan ofrece los servicios de clases de iniciación, doma y salto a todos los niveles -"mi mujer, que también trabaja conmigo en el centro, y yo preparamos a chavales que participan en la liga provincial"-, clases de poni club para los alumnos más pequeños, entrenamiento personalizado de jinetes y doma y adiestramiento de caballos para la competición a todos los niveles -cuentan con personal experimentado en la doma clásica, salto y completo-, asesoramiento para la compra-venta de equinos, pupilaje y monta así como rutas a caballo.
Junto a la formación, que el instructor insiste en que está a la espera de que se homologuen las instalaciones para poder impartir el título oficial de Técnico Deportivo en Equitación, la mencionada organización de concursos y competiciones también están en su calendario de eventos próximos. "Para el mes de octubre estamos preparando un concurso de doma y salto profesional para un fin de semana", detalla el jinete, que subraya cómo también están especializados en preparar tanto a jinetes como a sus caballos para la competición regional y nacional.
La idea de instalar el centro de equitación Ardyzan en este lugar, que desde la autovía se aprecia, fue porque su propietario conocía la zona: "Impartí clases en la desaparecida escuela de municipal de Umbrete, por lo que mucha gente ya me sabe quién soy y cómo trabajo".
A pesar de que la crisis conllevó al cierre de instalaciones, también ésta modeló los precios y, hoy, afirma José Antonio González Gago, "ya no es considerado un producto exclusivo y esta práctica deportiva se ha vuelto más asequible. El mantenimiento del caballo tiene sus gastos fijos, esto es indiscutible, pero en unas instalaciones como éstas está garantizado su buen cuidado".
Son las clases de iniciación las que más demanda tienen. De los 6 a los 16 años son muchos los que quieren aprender a montar. El equipamiento obligatorio consiste en botas, casco y pantalones, "que son gastos a asumir al principio, pero después todo se compensa". Con la filosofía de educar y conseguir que, finalmente, el novato se desenvuelva con el animal, veinte minutos antes de que se inicie la clase se solicita a los alumnos que estén en las instalaciones para colocar la montura y la cabezada al caballo y cuando concluye la hora tienen que lavarlo y llevarlo a las cuadras. Ya sea como hobby o como profesión, Ardyzan se presenta como una tierra por y para vivir la equitación.
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