El Observatorio Económico de Andalucía revisa al alza el crecimiento regional para 2017

Aunque los signos siguen siendo de desaceleración, el panel de expertos considera que la evolución es más favorable que en la última revisión

Manuel Alejandro Hidalgo, Francisco Herrero y Francisco Ferraro, en el Club Antares, donde presentaron el informe.
Manuel Alejandro Hidalgo, Francisco Herrero y Francisco Ferraro, en el Club Antares, donde presentaron el informe. / Juan Carlos Vázquez

Andalucía sigue creciendo pero con signos de desaceleración. El Observatorio Económico de Andalucía considera que 2017 se cerrará con un crecimiento del 3% del Producto Interior Bruto (PIB) en la comunidad autónoma, una décima por detrás del pronóstico que hace para el conjunto del Reino de España, que es del 3,1%. Para 2018, el panel se expertos que agrupa prevé que el crecimiento se sostenga, pero con menor intensidad: el 2,6% del PIB tanto en Andalucía como en el conjunto de la nación.

El presidente del Obsevatorio, el profesor Francisco Ferraro, explicó que esta evolución de la economía española y autonómica está en parte determinada determinada porque "se están moderando vientos de cola" que las han beneficiado en los últimos tiempos, singularmente la política monetaria expansiva del Banco Central Europeo y los bajos precios del petróleo. Pero a cambio, destacó, hay una buena evolución de las exportaciones.

Manuel Alejandro Hidalgo, profesor de Economía Aplicada de la Universidad Pablo de Olavide, agregó respecto a la mejora del crecimiento para Andalucía en este año que han mejorado su previsión de trimestres anteriores para Andalucía por cómo se está comportando la demanda exterior, que está "algo mejor que hace unos meses".

Tanto para España como para Andalucía, las previsiones pueden verse alteradas por el conflicto en Cataluña, que, como destacó Ferraro, "ya se cobra réditos económicos". Entre los efectos negativos para Cataluña citó el traslado de sedes empresariales, la congelación de las inversiones, la reducción del turismo y del consumo interno. Aunque distintas estimaciones sitúan el impacto negativo de estos efectos en la economía española entre el 0,3 y el 0,5% del PIB en 2017, y se puede elevar en 2018 entre el 1,1 y el 1,5%, los expertos del OEA consideran que, a la vista de la evolución del desafío catalán el impacto tiende a ser menor y muy poco apreciable en conjunto, tanto en Andalucía como en España.

Hidalgo agregó que no creen que Cataluña no es factor relevante en el crecimiento de 2018 para Andalucía y que la previsión menor en cuatro décimas respecto a este año se debe más a que el sector exterior no ha mejorado todo lo que se esperaba, que también hay un estancamiento del Turismo y que el consumo interno no es tan fuerte ahora mismo. El profesor de la UPO reiteró que el efecto por Cataluña esperan que sea mínimo porque no se atisba un nuevo periodo de convulsión como el vivido en octubre, salvo que después de las elecciones del 21-D se recuperase esa tensión política.

Ferraro, que enfatizó que en la comunidad catalana sí que se va a sentir más, alertó, empero, de que la atención que tiene puesta el Gobierno central en la gestión de Cataluña está provocando "un parón legislativo". "Se han parado reformas estructurales", dijo rotundo el también integrante del Consejo Editorial del Grupo Joly, que afirmó: "No critico al Gobierno, constato hechos que me permito enfatizar". No abordar esas reformas pendientes puede incidir a medio y largo plazo en el crecimiento económico español y andaluz.

Respecto a Andalucía, Francisco Ferraro destacó que con su previsión de crecimiento esperado para este año y el próximo, en el primer trimestre de 2018 se conseguirá recuperar el nivel de PIB que la comunidad tenía antes de la crisis, en 2008. Un dato que calificó de positivo, aunque parezca que se han perdido diez años.

Menos capital físico productivo del deseable

Como es habitual en los análisis trimestrales del Observatorio Económico de Andalucía, el panel del expertos incide en factores menos coyunturales. Francisco Ferraro presentó ayer, en ese sentido, las reflexiones que hacen respecto al capital físico de la comunidad. Los datos analizados por el OEA ponen de manifiesto que ninguno de los segmentos medidos de capital físico llega al peso relativo poblacional o territorial que representa Andalucía en España, aunque si lo está el total y el de infraestructuras públicas y viviendas por encima del peso del PIB que representa la región. Ferraro alertó sobre que es en el capital productivo (equipos de transporte, maquinaria y tecnologías de las comunicación) donde no llega Andalucía ni al nivel del PIB y queda lejos del peso relativo de la población. "Este défcit debe cubrirlo más el sector privado que el público", dijo Ferraro, quien a preguntas de los periodistas señaló como medidas que favorecerían su crecimiento la seguridad jurídica, una legislación menos cuantiosa y más clara o una fiscalidad razonable. "Nos interesa la competencia y eso requeriría menos proteccionismo, menos sector público". Ferraro recordó también la importancia de aumentar el tamaño de las empresas y su concentración. Por ello alertó que quizás el "canto en favor de las pymes se ha desenfocado: necesitamos muchas empresas grandes y medianas".

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